Vancouver - Para Canadá, la Copa del Mundo tiene más que ver con el fútbol.Mientras que el ambiente en torno al torneo en Estados Unidos se complica por el conflicto con Irán, las prohibiciones de viaje, las políticas migratorias y la política, Canadá contrasta con su vecino al otro lado de la frontera.“El fútbol les pertenece a todos. No pregunta de dónde vienes, solo cómo juegas, cómo lideras y cómo reúnes a la gente”, comentó Peter Augruso, el presidente de la federación canadiense de fútbol. ”Es un lenguaje universal y, aquí en Canadá, se habla todos los días en nuestras escuelas, parques, centros comunitarios y estadios de costa a costa a costa”.Todavía hay muchas críticas en Canadá en torno al Mundial, incluida la inquietud por los precios de las entradas y los costos relacionados, así como recelo por el impacto del torneo en las comunidades marginadas. Un informe de un organismo canadiense de supervisión gubernamental señaló que organizar el torneo le costará caro a los gobiernos federal y locales y estimó el gasto en $1,000 millones.Al mismo tiempo, el torneo es una oportunidad para que Canadá se distancie de Estados Unidos en el escenario mundial. Hay tensión por el conflicto de Estados Unidos con Irán y por la participación del equipo iraní. El país trasladó recientemente su campamento de entrenamiento de Arizona a Tijuana, México, el otro coanfitrión del evento.También están las restricciones de viaje totales o parciales impuestas por el gobierno de Trump a visitantes de ciertos países, incluidos participantes como Irán, Haití, Costa de Marfil y Senegal, como parte de una ofensiva más amplia contra la inmigración. Hay preguntas sobre las actividades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos durante el torneo y el posible impacto en los visitantes.The greatest show in the world is ready. Are you? 🏆#FIFAWorldCup pic.twitter.com/ISxLhuLUkm— FIFA World Cup (@FIFAWorldCup) April 1, 2026
Canadá quiere mostrar otra cara del Mundial de Fútbol 2026
Mientras Estados Unidos enfrenta controversias políticas y migratorias alrededor de la Copa, Canadá apuesta por presentar el torneo como una celebración de diversidad e inclusión















