El Gobierno de Ciudad de México ha comenzado a instalar baños públicos inteligentes en distintos puntos de la capital de cara al alza del turismo que se espera por la Copa Mundial de Futbol 2026. Por ahora el servicio es gratuito, cuenta con agua, jabón, secador de manos y papel higiénico, el sistema se limpia solo después de cierto número de usos, y una guía pegada en la entrada explica paso a paso cómo utilizarlos. Aun así, pocas personas se animan a entrar.Próximamente se habilitará el acceso automático con la Tarjeta de Movilidad Integrada por un costo de siete pesos, pero durante estas primeras semanas trabajadores de una compañía de seguridad privada son quienes se encargan de abrirlos manualmente cada vez que alguien lo solicita. Los guardias también se han convertido en una especie de instructores. Explican cómo funciona el mecanismo, responden preguntas y observan la reacción de quienes se acercan con curiosidad. Varios se quedan mirando desde afuera, a otros les gana la pena, mientras que algunos dudan unos segundos pero finalmente se animan a entrar. “Vinimos por curiosidad. Para mi es una buena idea, pero ahora falta que funcionen bien a largo plazo. Parece fácil, pero como todo… las cosas pueden fallar”, señaló a EL PAÍS María Eugenia, una mujer que se acercó a conocer el servicio. Los baños se pueden identificar en la calle como una estructura metálica que está decorada con flores y figuras de ajolotes, uno de los símbolos que el Gobierno capitalino ha incorporado a la identidad gráfica de la ciudad. En el interior cuentan con inodoro automatizado, lavabo y cambiador de pañales. Hasta ahora se han instalado en puntos concurridos como Zona Rosa, el Monumento a la Revolución, la estación Sevilla de la línea 1 del Metro, la Biblioteca de México y el Jardín del Arte en Sullivan, aunque las autoridades prevén colocar 26 módulos en distintos puntos de la capital antes de que termine el año.En tanto, su uso está cronometrado. Los usuarios disponen de nueve minutos antes de que una alerta anuncie el final del turno. Después de cada uso, la taza se limpia automáticamente y, tras cinco personas, el sistema realiza una sanitización más profunda. Aunque por ahora operan en horarios limitados, el plan es que eventualmente permanezcan abiertos hasta la medianoche. Entre las principales dudas alrededor de los baños inteligentes está si realmente podrán mantenerse limpios. La ciudad ya cuenta con otros baños públicos, pero el deterioro y la falta de higiene suelen ser una de las principales quejas de los usuarios. En este caso, se tiene planeado que una empresa privada se encargue de realizar revisiones periódicas para abastecer papel y jabón, y verificar su limpieza. También persiste la inquietud sobre qué ocurrirá si alguien queda atrapado o necesita ayuda cuando ya no haya guardias en el lugar. Para esos casos, cada módulo cuenta con un botón de emergencia conectado directamente con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, pensado para reportar fallas o pedir asistencia. En el recorrido realizado el jueves por este diario se observó poca afluencia, y los que se acercaron fue por que lo vieron en redes o en las noticias. La iniciativa ha surgido como parte de los esfuerzos de modernización por el Mundial. El objetivo, según las autoridades capitalinas, es ofrecer una alternativa más digna, limpia y segura a turistas y habitantes de la ciudad. “Yo vivo por aquí y me parece bien, porque por ahí hay baños públicos y están insalubres. Es buena iniciativa, nada que ver estos baños con los que ponen cuando hay carreras, por ejemplo”, mencionó Enrique Bautista, otro de los usuarios entrevistados. Suscríbase a la newsletter de EL PAÍS México y al canal de WhatsApp y reciba todas las claves informativas de la actualidad de este país.