NoticiaOrganizaciones como Ascun y Aciet cuestionaron las palabras de la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda.Aída Quilcué e Iván Cepeda en un evento de campaña en Bogotá. Foto: María Fernanda CarrascalSUBDIRECTOR VIDA29.05.2026 12:13 Actualizado: 29.05.2026 12:13

A tres días de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, las principales agremiaciones de instituciones de educación superior del país salieron en defensa del papel de las universidades colombianas tras unas declaraciones de la senadora y candidata vicepresidencial Aída Quilcué que encendieron la controversia en redes sociales y pusieron en el centro del debate electoral la relación entre formación académica, poder y corrupción en Colombia. LEA TAMBIÉN El episodio ocurrió durante un evento en Yopal, Casanare, donde Quilcué, fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, realizó unas polémicas declaraciones en las que cuestionó el papel de los egresados de las principales universidades del país: “Aquellos que han estudiado en las mejores universidades del país, lo único que nos dejaron y aprendieron fue robarse la plata del pueblo”. Más adelante insistió en que esos mismos egresados dejaron “la exclusión, el odio y el racismo, y por eso este país está como está”.Las palabras generaron un rechazo inmediato en redes sociales y obligaron a Quilcué a emitir aclaraciones posteriores, aunque sin retractarse del fondo del planteamiento. La candidata vicepresidencial no cuestionó la formación universitaria en sí misma, sino que apuntó contra lo que en su lectura constituye una élite formada en las mejores instituciones del país que ha fallado en su responsabilidad con lo público. Sin embargo, para los gremios de la educación superior, esa distinción no fue suficiente para justificar la amplitud de las afirmaciones.La respuesta más contundente llegó de la Asociación Colombiana de Universidades, Ascun, que emitió un comunicado firmado por su director ejecutivo, Óscar Domínguez González. El gremio reconoció y compartió "la preocupación de la sociedad frente a la corrupción y a las conductas que debilitan la confianza en lo público", pero advirtió que "vincular conductas individuales o colectivas con la formación universitaria no corresponde a la realidad de lo que ocurre en las aulas ni a los valores que orientan el quehacer académico".En el comunicado la organización defendió el aporte de las universidades a la sociedad colombiana: “En sus aulas estudian jóvenes de todas las regiones, orígenes sociales, trayectorias familiares, pueblos, comunidades y territorios. Muchos de ellos son los primeros profesionales de sus hogares; otros han encontrado en la educación superior una posibilidad real de transformar su vida, servir a sus comunidades y aportar al país desde el conocimiento, la investigación, la cultura, la innovación, el emprendimiento, la docencia y el trabajo social”.Y fue más lejos al recordar que de esas mismas aulas han salido “los maestros que enseñan en el campo y la ciudad, los médicos de los hospitales públicos, los ingenieros, científicos, artistas y líderes sociales que sostienen al país; y también buena parte de quienes han servido y están sirviendo a Colombia desde lo público, incluidos presidentes, vicepresidentes, ministros y servidores del Estado”.Ascun hizo además un llamado directo a los actores de la vida pública, en especial a candidatos, a ser más prudentes en sus declaraciones: “Las generalizaciones pueden afectar injustamente la confianza social en las instituciones, desconocer el esfuerzo de estudiantes, profesores y familias, y debilitar uno de los bienes públicos más importantes que ha construido Colombia”.Y remató: “La corrupción no se combate debilitando la confianza en la educación, sino fortaleciendo la formación ética, la ciudadanía y las instituciones”.Otra organización que se pronunció fue la Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior (Aciet), cuyo director ejecutivo, Lorenzo Portocarrero Sierra, afirmó querer aportar "una reflexión serena y constructiva" frente a las declaraciones de Quilcué, reconociendo las aclaraciones posteriores de la senadora, pero señalando que el episodio obliga a reafirmar el valor de la educación superior para "millones de jóvenes, familias y comunidades en Colombia".Portocarrero Sierra subrayó que "consideramos importante evitar cualquier tipo de generalización que pueda desconocer el papel de quienes, desde las aulas, laboratorios, centros de investigación, espacios culturales y escenarios académicos, trabajan diariamente por construir una mejor sociedad".Y añadió: "Reconocemos que la educación superior es un espacio plural, diverso y abierto al pensamiento crítico, donde convergen estudiantes de distintos contextos sociales, económicos, culturales y territoriales. Precisamente esa diversidad constituye una de sus mayores fortalezas y uno de los pilares fundamentales para la construcción de una sociedad más equitativa, participativa y democrática". LEA TAMBIÉN Aciet recordó, además, que detrás de cada estudiante universitario existe una historia de esfuerzo y sacrificio: muchos son la primera generación de profesionales de sus familias, y otros provienen de regiones apartadas, comunidades rurales y territorios históricamente excluidos donde la educación representa, en palabras del comunicado, “una oportunidad real de progreso y transformación”. El gremio cerró afirmando que “la educación superior no solo forma profesionales; forma ciudadanos, construye esperanza, impulsa el desarrollo y contribuye a la transformación de los territorios”.La polémica llegó en un momento especialmente delicado para la campaña de Cepeda-Quilcué, que ya afrontaba cuestionamientos adicionales por la participación del candidato presidencial en un evento político público en Sincelejo, Sucre, presuntamente en contravía del Decreto 0188 del 27 de febrero de 2026, que restringe los actos de campaña a recintos cerrados desde el 25 de mayo y hasta el 1 de junio. Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.