Estados Unidos ha incrementado de forma significativa su presencia militar en el Caribe en medio de la creciente tensión con Cuba. Según reportes publicados esta semana por medios estadounidenses, el Pentágono lleva meses posicionando activos navales, aéreos y tropas en la región, creando una plataforma operativa que permitiría ejecutar desde ataques de precisión hasta operaciones dirigidas contra figuras del régimen cubano si el presidente Donald Trump autoriza una acción militar.El despliegue incluye al portaaviones nuclear USS Nimitz, uno de los buques insignia de la Marina estadounidense, acompañado por destructores, cruceros con misiles guiados y embarcaciones anfibias capaces de transportar a unos 2.500 marines. El grupo de ataque ingresó al Caribe en mayo bajo coordinación del Comando Sur de Estados Unidos.PublicidadAdemás de la presencia naval, Washington ha intensificado durante meses los vuelos de vigilancia y reconocimiento alrededor de Cuba mediante drones y aeronaves especializadas. A esto se suma la disponibilidad de aviones de combate estacionados en bases de Florida y Puerto Rico, lo que ampliaría la capacidad de ejecutar ataques rápidos sobre infraestructura militar o blancos estratégicos en la isla.La presión estadounidense sobre La Habana ocurre tras la captura del exlíder venezolano Nicolás Maduro en enero de este año. PublicidadPublicidadAnalistas citados por medios estadounidenses consideran que el Pentágono estaría replicando parte de la estrategia aplicada previamente contra Venezuela, aunque advierten que una invasión terrestre a gran escala requeriría un despliegue mucho mayor.El endurecimiento militar se produce también después de meses de sanciones económicas y restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos a Cuba. Washington considera que estas medidas no han logrado generar los cambios políticos esperados. En mayo, la Administración Trump aprobó nuevas sanciones contra funcionarios cubanos acusados de participar en actos represivos o de amenazar la seguridad estadounidense.PublicidadEl secretario de Estado, Marco Rubio, calificó recientemente a Cuba como un “Estado fallido” y sostuvo que la situación en la isla representa un problema de seguridad nacional debido a su cercanía geográfica con Estados Unidos. Desde La Habana, el Gobierno cubano respondió ordenando ejercicios defensivos y preparando a sus fuerzas armadas ante una eventual confrontación. La isla atraviesa además una profunda crisis económica agravada por la escasez de combustible y la caída del apoyo petrolero venezolano. Las autoridades cubanas han rechazado las acusaciones de Washington y aseguraron que defenderán la soberanía del país.Pese al aumento de la tensión, hasta finales de mayo no existe confirmación oficial de una operación militar inminente. Funcionarios estadounidenses insisten en que el Pentágono prepara distintos escenarios de contingencia y que cualquier decisión dependerá directamente de la Casa Blanca. (I)