Análisis Exclusivo suscriptores Libros sobre racismo, esclavitud, orientación sexual y salud mental son los más afectados. Florida, el estado con mayor prohibición.Las restricciones y prohibiciones de libros en escuelas y bibliotecas de Estados Unidos han reavivado el debate sobre los límites de la censura Foto: Ilustración creada con Inteligencia Artificial a partir de una foto de EFE.29.05.2026 10:25 Actualizado: 29.05.2026 10:25
La prohibición y restricción de libros en colegios públicos de EE. UU. alcanzó en el último año escolar uno de sus niveles más altos en décadas, impulsada por nuevas leyes estatales, presiones de grupos locales y decisiones preventivas de distritos escolares que, ante el riesgo de sanciones o controversias, han optado por retirar materiales de bibliotecas y salones de clase. LEA TAMBIÉN Según el más reciente informe de PEN America, durante el año escolar 2024-2025 se registraron 6.870 casos de prohibición de libros en 23 estados y 87 distritos escolares públicos. La cifra representa un fuerte aumento frente a los 2.532 casos documentados en el ciclo 2021-2022 y eleva a 22.810 el total de prohibiciones registradas desde julio de 2021 en 45 estados y 451 distritos.PEN America define estas prohibiciones no solo como el retiro total de un libro, sino también como restricciones de acceso, exigencias de permiso parental, limitaciones por grado escolar o remociones temporales mientras se adelanta una revisión.Es decir, no todos los casos implican que un libro haya desaparecido de manera permanente, pero sí que el acceso de los estudiantes fue limitado o disminuido.Durante el año escolar 2024-2025 se registraron 6.870 casos de prohibición de libros. Foto:EFERacismo, orientación sexual y salud mental, entre los libros vetadosFlorida encabeza la lista nacional con 2.304 prohibiciones durante el año escolar 2024-2025. Le siguen estados como Texas y Tennessee, que, junto con Florida, concentran la mayor parte de los casos registrados en el país.Además, PEN documentó 590 prohibiciones en escuelas administradas por el Departamento de Defensa, que atienden a hijos de militares estadounidenses en distintos estados, territorios y bases en el exterior.El fenómeno no es del todo nuevo. Los distritos escolares en EE. UU. revisan regularmente sus colecciones y existen mecanismos formales para que los padres o las comunidades cuestionen los materiales educativos. Pero, según PEN, lo que ha cambiado en los últimos años es la escala y el tipo de asuntos que ahora se consideran objetables.Antes, muchas controversias giraban principalmente en torno a escenas sexuales explícitas o a la violencia gráfica. Ahora también alcanzan libros sobre racismo, esclavitud, discriminación racial, identidad de género, orientación sexual, diversidad familiar, salud mental y experiencias de comunidades históricamente marginadas. LEA TAMBIÉN Entre las leyes que aceleraron este proceso está la HB 1069 de Florida, aprobada en 2023 y conocida por ampliar las facultades de los padres para objetar materiales escolares.También se encuentra la polémica ley de derechos parentales en la educación, aprobada en 2022, y conocida popularmente como “no digas gay”, que restringió discusiones sobre orientación sexual e identidad de género en ciertos grados escolares y que, según PEN, sirvió de modelo para iniciativas similares en otros estados.En Tennessee, la llamada Ley de Materiales Apropiados para la Edad impulsó revisiones masivas de las bibliotecas escolares. Utah y Carolina del Sur, por su parte, crearon mecanismos estatales para elaborar listas de libros prohibidos en todas las escuelas públicas, algo que PEN describe como una expansión inédita de la censura educativa a nivel estatal.El informe sostiene que muchas de las prohibiciones vigentes ya no se originan necesariamente en procesos formales de revisión, sino en el temor de los distritos y los funcionarios a incumplir leyes ambiguas o a enfrentar demandas y sanciones.Los libros afectados abarcan una amplia variedad de géneros y edades. Foto:EFEPEN identificó 2.520 casos influenciados por la legislación estatal o por el miedo a violarla. Sin embargo, solo el 3 por ciento de esos casos fue provocado directamente por una ley que exigiera retirar un libro. El 97 por ciento restante respondió a decisiones preventivas tomadas por administradores y distritos escolares.“Las prohibiciones de libros se han convertido en una rutina diaria”, advierte el informe, que describe cómo muchos bibliotecarios y docentes optan por retirar o dejar de adquirir títulos considerados potencialmente controvertidos.¿Qué libros son los que se prohíben en EE. UU.?Los libros afectados abarcan una amplia variedad de géneros y edades.Entre los títulos más cuestionados aparecen, la Naranja Mecánica, Las ventajas de ser invisible (The Perks of Being a Wallflower), Siempre (Forever), La última noche en el Club del Telégrafo Club (Last Night at the Telegraph Club) y Una corte de niebla y furia (A Court of Mist and Fury).También fueron objeto de restricciones varios libros infantiles con personajes LGBTQ+, como Y Tango hace tres (And Tango Makes Three), El libro de la familia (The Family Book), La boda del tío Bobby (Uncle Bobby’s Wedding), Cachorro orgulloso (Pride Puppy) y varios tomos de la serie Heartstopper.PEN sostiene que muchos de estos libros han sido catalogados como ¨sexualmente explícitos¨ simplemente por incluir personajes homosexuales o transgénero, algo que, según la organización, refleja un cambio en los criterios utilizados para restringir materiales escolares. LEA TAMBIÉN La organización también documenta el impacto en autores y editoriales. Durante el último año escolar, las prohibiciones afectaron obras de casi 2.600 creadores, incluidos 2.308 autores, 243 ilustradores y 38 traductores.Stephen King, entre los autores más afectadosEntre los escritores más afectados figura Stephen King, cuyas novelas fueron retiradas o restringidas en más de 200 ocasiones, entre ellas Carrie y Apocalipsis (The Stand).PEN señala, además, que muchos autores han denunciado consecuencias económicas y profesionales derivadas de estas campañas, que incluyen cancelaciones de visitas escolares, pérdida de ventas y presión para autocensurarse en futuras publicaciones.La discusión también ha llegado a la Corte Suprema. Este año el máximo tribunal falló en el caso Mahmoud contra Taylor, relacionado con el derecho de los padres a retirar a sus hijos de actividades escolares vinculadas a libros con personajes LGBTQ+ por motivos religiosos.El fallo fue interpretado por defensores de la libertad de lectura como una señal de que podrían aumentar las restricciones en las escuelas públicas.El escritor Stephen King. Foto: AFPLos argumentos a favor y en contra de la prohibición de librosEl debate, sin embargo, sigue profundamente dividido en EE. UU.Quienes apoyan las restricciones argumentan que los padres deben tener un mayor control sobre los contenidos disponibles para menores y que las escuelas deben excluir materiales considerados inapropiados para ciertas edades.Sus críticos sostienen que las medidas van mucho más allá de proteger a los niños y terminan por limitar el acceso a historias sobre minorías raciales, diversidad sexual, discriminación y episodios incómodos de la historia estadounidense. LEA TAMBIÉN PEN America es una organización sin ánimo de lucro fundada en 1922 y dedicada a la defensa de la libertad de expresión y los derechos de escritores, periodistas y artistas. Hace parte de la red internacional PEN, presente en más de 100 países, y en los últimos años se ha convertido en una de las principales entidades que monitorean la censura y prohibición de libros en escuelas y bibliotecas de EE. UU.A través de su programa Freedom to Read (Libertad para Leer), la organización recopila datos sobre remociones de títulos, litigios y legislación relacionada con la educación y el acceso a materiales de lectura.SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington@sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








