Por primera vez desde la edición del 2022, la final de la Copa de Campeones de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf) será completamente mexicana, dado que el Toluca y los Tigres intentarán conquistar el principal torneo de clubes de la región durante la noche del próximo sábado 30 de mayo.

El ganador de la Copa de Campeones clasificará al Mundial de Clubes del 2029 y a la Copa Intercontinental, programada para septiembre del 2026, por lo que la final se disputará a partido único en el Estadio Nemesio Díez, ubicado en la ciudad de Toluca de Lerdo, debido al mejor rendimiento de los Diablos Rojos durante la competencia.

Esta será la sexta final internacional del Toluca y la primera desde el 2014, cuando cayó ante Cruz Azul por la regla de los goles marcados como visitante. Sin embargo, los Diablos Rojos tienen dos Copas de Campeones en sus vitrinas, gracias a los títulos obtenidos en 1968 frente al Transvaal, de Surinam, y en el 2003 contra Morelia, de México.

Por otro lado, esta será la quinta final para Tigres, que, de las cuatro anteriores, solo ganó una: la del 2020 contra Los Ángeles FC. Mientras que, en el 2016 cayó ante América, en el 2017 perdió frente a Pachuca y en el 2019 fue derrotado por Monterrey, su máximo rival. Por ello, ese enfrentamiento es conocido como el Clásico Regio.