El senador estadounidense Rubén Gallego, un perfil emergente del Partido Demócrata, considera altamente probable que la Administración de Donald Trump apueste por una nueva intervención militar para forzar un cambio de régimen en Cuba. “Los cubanos en Florida tienen mucho poder y el secretario de Estado, Marco Rubio, tiene una obsesión con la isla”, ha afirmado este viernes en un encuentro con periodistas en la sede del Real Instituto Elcano en Madrid. “Pero yo no creo que Cuba sea una amenaza para Estados Unidos, es un país muy pobre de nueve millones de habitantes”, ha agregado. El representante del Estado de Arizona ha criticado la estrategia de la Casa Blanca de apelar a las armas para buscar cambios políticos en Latinoamérica. “Estados Unidos no debería empezar guerras para derribar gobiernos y creo que prácticamente un 99% de los demócratas que ocupan un cargo público están en contra de esta guerra”, ha asegurado Gallego. En marzo pasado este senador presentó una propuesta de ley en la Cámara alta, donde su partido no tiene mayoría, para impedir que Trump lance una operación similar a la de Venezuela sin autorización del Congreso.Gallego, exmarine y veterano de la guerra de Irak, ha señalado que, aunque la operación para capturar a Nicolás Maduro en enero pasado fue muy efectiva desde el punto de vista militar, los resultados políticos no han sido los que se esperaban. “¿Qué hemos cambiado en Venezuela? Pasamos de un dictador a otro, así que desde el punto de vista geopolítico ha sido un fracaso y seguirá siendo un fracaso hasta que Venezuela transite sin problemas a la democracia“, ha apostillado. “Maduro es una persona horrible, un corrupto”, ha comentado, “pero eso no nos da licencia para derrocar estos gobiernos”. El senador vaticina que la mala gestión de la guerra contra Irán, cada vez más impopular entre los votantes estadounidenses, pasará factura a la Administración de Trump y al Partido Republicano en las elecciones de medio mandato de noviembre próximo. Se renovarán todos los escaños en la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, y el pronóstico es que la mayoría republicana, al menos en la primera, corre peligro. Gallego es optimista y ha asegurado que es muy probable que su partido pueda tener incluso control de la Cámara alta. “La guerra es un problema para los votantes”, ha dicho sobre el rechazo mayoritario a un conflicto que se le ha atragantado a la Casa Blanca y el impacto económico de la campaña militar. “Está distrayendo al Gobierno de las cosas que importan a los estadounidenses, todo cuesta mucho ahora mismo en Estados Unidos”, ha agregado.Reconquistar el voto latinoAunque históricamente los latinos se han inclinado por los demócratas, las presidenciales de 2024 revirtieron esa tendencia y Trump obtuvo respaldo de la mayoría de los hombres de origen hispano. Ahora, una encuesta de la organización UnidosUS presentada esta semana apunta a que uno de cada cuatro latinos se arrepiente de haber votado por el republicano. De padre mexicano y madre colombiana, Gallego ha reconocido que su formación política se quedó corta hace dos años al tratar de convencer a los electores latinos. En 2024, el senador obtuvo una ventaja de 22 puntos entre los votantes hispanos de Arizona sobre su rival republicana, un respaldo superior al que obtuvo la candidata presidencial demócrata, Kamala Harris, en el Estado entre los miembros de esa comunidad. “Hablamos de lo que le importaba a la gente que eran dos cosas: economía y migración”, ha subrayado sobre su campaña. “Debemos de dejar de ver a los latinos cómo nos gustarían que fueran y verlos como lo que son”, ha señalado. “A mucha gente de izquierdas en el Partido Demócrata les gustaría que fueran más liberales en temas como la migración al ser hijos de migrantes”, ha planteado. “Pero mi propia familia me decía que la frontera estaba fuera de control y que el presidente tenía que hacer algo para que eso cambiara. A quienes lo entendieron les fue bien. Los que no, acabaron perdiendo”.Aunque muchos aspirantes han levantado la mano a dos años de las presidenciales aún no está claro quién dará un paso al frente entre los demócratas tras el fracaso en las últimas elecciones. Gallego, que ha sonado en la inmensa baraja de candidatos potenciales, ha declarado que hay muchos buenos perfiles en el partido, aunque no ha querido revelar quién sería, en su opinión, el idóneo en la carrera para llegar a la Casa Blanca. Tampoco ha querido decir si a él le interesa la candidatura o cuáles son sus planes planes para 2028. “Tenemos que pensar primero en 2026 y después veremos, además tengo tres hijos″, ha comentado entre risas.