Tras 30 años de carrera artística, y sumando, el cantante mexicano Gustavo Lara mantiene la misma pasión que siente por la música desde el primer día. “Creo que hasta el día que me muera voy a perder la emoción de esto, de poder estar con el público nuevamente, de que cada noche es diferente”, expresa el cantautor que vendrá a Ecuador en junio.Gustavo es uno de los músicos principales que se presentará en la primera edición del Despecho Fest, que se realizará el sábado 6 de junio, a las 19:00, en la explanada El Dorado (Daule), como una propuesta de entretenimiento que reúne música en vivo, gastronomía y experiencias temáticas en una sola noche.Los otros nombres del cartel son Alberto Plaza y Karina, que encarnan el concepto del festival: romance y desengaño. En ese sentido, Gustavo explica que le cantará al amor y al desamor sin buscar ‘victimismo’. Desde ya promete entregar sus temas inolvidables, como Princesa, en una versión transformada, así como canciones menos comerciales que inviten a conectar desde el corazón. “No vendemos verdades a nadie, hacemos propuestas solamente”, aclara.PublicidadUn matrimonio ‘full’ ecuatorianoPara nadie es sorpresa que el vínculo de Gustavo Lara con Ecuador va más allá de lo musical. Sus lazos con el país se consolidaron a nivel personal con su matrimonio con la quiteña Corina Viteri.Es su primera esposa, a sus 55 años de edad. El intérprete reconoce que antes de conocerla se consideraba muy fiestero, que jamás había planificado casarse de hecho. Pero esta unión lo transformó, reconoce orgullosamente. Aunque al principio intentaron alternar su residencia entre ambas naciones, en la actualidad residen en México, donde su hogar quedó impregnado por la cotidianidad ecuatoriana.PublicidadPublicidad“Estar casado con una ecuatoriana es muy fuerte, porque te metes hasta incluso en los temas políticos, en cosas que antes ni siquiera veías o notabas... me preocupa la gente de Ecuador cuando les pasan cosas malas”, comparte el cantante.Por supuesto, la comida típica también es un pilar de su matrimonio binacional. Gustavo Lara se confiesa un apasionado del seco de gallina, del bolón de verde, del caldo de bola. Pero hay un platillo que se adueñó de sus papilas gustativas: el cangrejo criollo. Y hasta se sabe los trucos para transportarlo congelado a México, detalla entre risas.PublicidadComo no podía ser de otra manera, esta inmersión cultural ha influenciado directamente su faceta como compositor. Su esposa ha sido inspiración de temas recientes como Basta, Tenme compasión y Mujer, la última compuesta exclusivamente para su boda. Igualmente, agrega, su convivencia en el país influyó sus preferencias musicales. “En Ecuador hay mucho cantautor. Antes me gustaba mucho el sonido del piano y hoy me gusta mucho más el sonido de la guitarra”.Desafíos en la era del ‘streaming’ y nuevas generacionesEn estas tres décadas de trayectoria, Gustavo Lara ha sido parte de la transición de los formatos físicos de la música a las plataformas digitales. Bajo ese paraguas, el artista se define como un miembro de la “vieja escuela”. Por ejemplo, ilustra, le cuesta exhibir su privacidad, y esa es una de las dinámicas actuales de consumo del público. Por otro lado, es categórico en zanjar que la presión por capturar al público juvenil no le quita el sueño. “No intento gustarle a la gente joven. Yo quiero que mi música le llegue a la gente que ama. Seas de la edad que seas. En el momento que se quieran enamorar y una canción mía les gusta, dedíquensela a esa mujer”, sostiene.PublicidadDe igual manera disfruta una mayor independencia creativa, no anclada a los requerimientos de disqueras o productores. En esa medida, está expandiendo sus fronteras musicales. Para el resto del año, planea lanzar proyectos orientados hacia la salsa y la cumbia, sin abandonar las baladas apasionadas. Entre sus temas nuevos destaca Alas de papel, una canción de corte social que aborda el impacto familiar de las adicciones.“Definitivamente ya no soy el de A la sombra de los ángeles o el de Aliento con aliento. Han pasado 30 años y uno quiere decir muchas cosas más”. (E)