El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha clausurado la Presentación del Plan Nacional de la Acción Cultural en el Exterior 2026-2028. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha clausurado la Presentación del Plan Nacional de la Acción Cultural en el Exterior 2026-2028, donde ha afirmado que, frente a quienes "pregonan la cultura de la guerra", España elige "la fuerza de la cultura" como vía para relacionarse con el mundo. Durante el acto, Sánchez ha situado la cultura como una de las principales herramientas de proyección internacional de España y como respuesta política al actual contexto bélico global.Desde la sede del Instituto Cervantes, el presidente ha reivindicado la cultura como parte esencial de la identidad española y como una forma de presencia internacional basada en los valores. "El mayor éxito de nuestra política exterior es que no teman a España; que nos vean como un país aliado, constructivo, que buscar construir puentes", ha afirmado. "Que quieran parecerse a nosotros, ese es el gran éxito de la política exterior", ha celebrado, al tiempo que aseguraba que España "inspira respeto" e "inspira, sin más". El jefe del Ejecutivo ha señalado que España ha logrado convertirse en una referencia cultural global que trasciende el peso económico del país. Recordó que España es actualmente la cuarta potencia mundial en cultura y patrimonio vinculados al poder blando, según el informe Global Soft Power Index, con uno de cada cuatro visitantes atraído por motivos culturales. "Hay países que dejan huella por el poder que acumulan; otros consiguen algo más difícil: formar parte de la imaginación del mundo", ha resumido.Sánchez ha vinculado esa capacidad de influencia a una tradición cultural nacida también de la resistencia histórica y la defensa de la libertad. Citó a figuras como Miguel de Cervantes, Federico García Lorca, Francisco de Goya o María Zambrano para defender que la cultura española ha sabido convertir "el dolor en arte, la memoria en poesía y la libertad en una forma de mirar el mundo". En el caso de Goya, subrayó además su vigencia como símbolo de conflictos aún presentes a día decomo la tensión entre razón y fanatismo o entre la libertad y autoritarismo.El Plan Nacional de Acción Cultural en el Exterior busca precisamente ordenar esa proyección internacional mediante una estrategia compartida entre los ministerios de Cultura y Exteriores y una "mayor coordinación entre organismos públicos e instituciones culturales", según ha indicado Sánchez. Entre sus objetivos figuran impulsar la presencia de las industrias culturales españolas en mercados con margen de crecimiento como Asia, América Latina, Estados Unidos o África, reforzar el papel del español como lengua global de cultura —"sin olvidarnos de las lenguas cooficiales", aseguraba el presidente— y acompañar de forma coordinada la internacionalización del sector.El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha asegurado por su parte que España atraviesa "un gran momento cultural", con sectores como el cine o la música abriendo puertas internacionales que pueden servir de impulso a otras expresiones culturales españolas con menor presencia exterior. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendió que la cultura "es lo que más define nuestra identidad y cómo nos proyectamos en el mundo", y reivindicó a creadores como Rosalía, Javier Calvo, Javier Ambrossi o Pedro Almodóvar como grandes embajadores contemporáneos del país.