Estados Unidos clasificó este jueves (28) al CV (Comando Vermelho) y al PCC (Primeiro Comando da Capital) como organizaciones terroristas, medida que entrará en vigor el 5 de junio. La decisión ocurre tras la visita del senador Flávio Bolsonaro a Donald Trump, Marco Rubio y JD Vance en Washington. El secretario Rubio afirmó que las organizaciones "son las más peligrosas de Brasil" y que su alcance se extiende por la región y hasta Estados Unidos.

La designación era esperada y fue atribuida, según The New York Times, al lobby de hijos de Jair Bolsonaro. Trump habría dicho a funcionarios, tras escuchar el pedido de Flávio: "Tenemos que ayudar a estos tipos".

El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva intentó evitar la clasificación, temiendo interferencia estadounidense y explotación política electoral. Celso Amorim afirmó que "equiparar crimen organizado al terrorismo no es útil". Brasil discrepa de la denominación porque su ley antiterrorista restringe el término a actos motivados por xenofobia o prejuicio.

Con la designación, quedan criminalizados el apoyo a las facciones, el financiamiento y la entrada de miembros en Estados Unidos. Los bancos estadounidenses deberán congelar fondos vinculados a los grupos. El CV y el PCC ya operan en todos los estados brasileños y en decenas de países.