La secuencia de atracos que mantuvo en vilo a Sant Vicent del Raspeig (Alicante) terminó con la detención de un hombre de 55 años gracias, en gran parte, a la sangre fría y determinación de una empleada que se enfrentó al asaltante utilizando una silla como defensa improvisada. Su reacción no solo frustró el primer intento de robo, sino que resultó clave para que los investigadores pudieran identificar al sospechoso.Un asalto violento que no salió como esperaba el ladrónEl primer episodio se produjo en un establecimiento abierto 24 horas. El individuo irrumpió en el local empuñando un cuchillo de grandes dimensiones y se dirigió directamente a la trabajadora que atendía en ese momento. La intimidación fue inmediata, pero la situación dio un giro inesperado cuando una segunda empleada intervino con una silla, colocándola entre ella y el agresor para impedir que avanzara.Esa maniobra, descrita por los investigadores como "determinante", obligó al asaltante a retroceder y abandonar el local sin botín. Las cámaras de seguridad captaron toda la escena, proporcionando imágenes nítidas que más tarde serían fundamentales para su identificación.Un segundo robo consumado minutos despuésLejos de desistir, el hombre se dirigió a otro comercio cercano, donde volvió a amenazar a la dependienta con el cuchillo. En esta ocasión logró hacerse con unos 1.200 euros tras un forcejeo que dejó a la trabajadora con lesiones leves. El atracador huyó rápidamente, pero ya había quedado registrado en varios puntos del municipio.La investigación y la caída del sospechosoLa Guardia Civil inició una investigación inmediata, cruzando grabaciones de videovigilancia, testimonios y descripciones aportadas por las empleadas. La actuación de la trabajadora que se defendió con la silla permitió obtener imágenes claras del rostro y la complexión del agresor, lo que aceleró su identificación.El hombre fue localizado este lunes 25 de mayo durante un dispositivo discreto y detenido sin incidentes. En el momento del arresto llevaba consigo 127 euros procedentes del segundo robo.Ingreso en prisión provisionalTras pasar a disposición judicial, el Juzgado de Instrucción de Sant Vicent del Raspeig decretó su ingreso en prisión provisional, a la espera de que avance la investigación por los dos delitos de robo con violencia e intimidación.La actuación de la empleada, que reaccionó con rapidez y valentía pese al evidente riesgo, se ha convertido en un elemento central del caso y en un ejemplo de cómo una intervención instintiva puede resultar decisiva tanto para frustrar un delito como para facilitar la labor policial.