El PSOE afronta una nueva sacudida política por las investigaciones judiciales que afectan al partido y al entorno del Gobierno. El caso Leire Díez, la figura de Santos Cerdán y las últimas actuaciones judiciales mantienen la presión sobre Ferraz, mientras Pedro Sánchez ya ha pedido comparecer en el Congreso para dar explicaciones. El presidente del Gobierno ha solicitado acudir a la Cámara baja para informar sobre la situación política relacionada con las investigaciones conocidas y también sobre la cumbre europea de Bruselas. La comparecencia queda pendiente de fecha concreta, aunque llegará en un clima político marcado por la citación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional, prevista para los días 17 y 18 de junio. Las novedades se producen después de que el juez Santiago Pedraz situara a Leire Díez como coordinadora de una red que, bajo órdenes del exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán, habría buscado “desestabilizar de forma sistémica” causas judiciales que afectaban al PSOE o al Gobierno. El magistrado envió además a la Guardia Civil a la sede federal del partido, en la calle Ferraz de Madrid, para recabar documentación dentro de una causa que se mantiene secreta. El monólogo de Alsina Sobre esta situación ha reflexionado Carlos Alsina en Más de uno, el programa que dirige en Onda Cero. El periodista recurrió a una historia de apariencia filosófica para ironizar sobre la estrategia del PSOE a la hora de separar al partido de las actuaciones atribuidas a quienes ocupaban cargos orgánicos relevantes. “Déjenme que les cuente una historia, que es muy corta, ya verán”, empezó Alsina antes de narrar el caso de un profesor de filosofía que pedía a sus alumnos argumentar por qué una silla que tenían delante no existía. El remate llegó con la respuesta de uno de los estudiantes: “Perdóneme, pero… ¿qué silla?”. A partir de ahí, el comunicador enlazó la metáfora con la actualidad socialista: “¿Silla, qué silla? ¿Leire, qué Leire? ¿Santos, qué Santos?”. "Haría bien en convocar un congreso de filósofos. Que le ayuden a responder a la pregunta: ¿qué somos? ¿quiénes somos?" El periodista elevó después el tono de la ironía al cuestionar el modo en que el partido intenta delimitar responsabilidades. “En lugar de un comité federal, el Partido Socialista haría bien en convocar un congreso de filósofos. Que le ayuden a responder a la pregunta: ¿qué somos? Y a esta otra: ¿quiénes somos?”, sostuvo. Según el comunicador, el partido trata de presentar como hechos individuales actuaciones que, de acuerdo con la investigación, habrían sido impulsadas por personas que ocupaban puestos de mando dentro de la organización. En su monólogo, Alsina se detuvo especialmente en la figura de Santos Cerdán. Recordó que la dirección socialista niega que el partido cooperara en las conductas delictivas descritas en el auto de Pedraz, pero subrayó que no desmiente del mismo modo el papel atribuido al exsecretario de Organización. “Una cosa es lo que hicieran ellos y otra que se le pueda achacar al Partido Socialista”, resumió al comparar esta táctica con la reacción inicial ante los casos de Ábalos y Koldo. Para Alsina, la clave está en que Cerdán no actuaba como un particular sin relación con el aparato socialista, sino desde un cargo central en Ferraz. “En 2024 Santos Cerdán era el PSOE. Y en 2025, también. Tal como hoy lo que hace y dice Rebeca Torró lo está haciendo, y lo está diciendo, el PSOE”, afirmó, aunque matizó que esa equivalencia la plantea “no en términos penales pero sí, desde luego, en términos políticos”. La crítica a la “conjura” El periodista también cuestionó el discurso del Gobierno y del PSOE sobre una supuesta ofensiva coordinada para derribar al Ejecutivo. A su juicio, la explicación de la conspiración judicial y mediática ha sido utilizada en distintos momentos por Sánchez y su entorno, desde la carta a la ciudadanía hasta los casos que han ido afectando al partido. “La película conspirativa a la que ya se encomendaron el PSOE y el gobierno cuando empezó a saberse de Leire, cuando empezó a saberse de Cerdán y cuando empezó a saberse de Julio Martínez”, señaló Alsina. El director de Más de uno remató su reflexión con una crítica al desgaste de ese argumento. “La turra de la conjura es anterior a Begoña y a la carta”, dijo, para después concluir que ese relato ha perdido eficacia política: “Dos años después es un estribillo vacuo y agotado. A la dirigencia socialista se le agotó el relato de tanto usarlo”. La comparecencia de Pedro Sánchez se producirá, por tanto, con varios frentes abiertos: las investigaciones judiciales, el papel de antiguos responsables orgánicos del partido, la presión de los socios parlamentarios y la necesidad de explicar qué responsabilidades políticas asume el PSOE ante una crisis que, según Alsina, ya no puede resolverse solo con negar la silla que todos tienen delante.