Y cuando toda capacidad de asombro parecía agotada, el Departamento del Tesoro confirmó que, efectivamente, avanza el proyecto de imprimir el rostro de Donald Trump, ceja izquierda en alto, en un billete de 250 dólares, en celebración del 250º aniversario de la Independencia de los Estados Unidos. Y de él mismo. El adelanto lo publicó ayer The Washington Post, que informó que había sido removido el último obstáculo interno en el Tesoro para hacer realidad el billete de Trump. La nota del Post consigna que el mes pasado fue desplazada la directora de la oficina de Grabado e Impresión, que se oponía a la iniciativa. “No fue mi decisión. Hasta aquí llega la responsabilidad”, escribió Patricia Solimene en su email de despedida. Para nuestro ya familiar secretario del Tesoro, Scott Bessent, no habría nada de “inapropiado” en un proyecto de esta naturaleza. "En este momento hay un proyecto de ley -ante la Cámara de Representantes- para cambiar el primer requisito, de modo que una persona viva, Donald J. Trump, pueda aparecer en un billete de 250 dólares", dijo Bessent, en una rueda de prensa en la Casa Blanca. La definición de Bessent alude a una ley de 1866 que dispone que las imágenes de individuos sólo pueden aparecer impresas en la moneda norteamericana póstumamente.
Trump y Peter Thiel, esperando al Katechon
Contra la oposición de los demócratas, el magnate del real state impulsa la salida de un billete de US$250 con su rostro. El magnate tecnológico, establecido en Buenos Aires, la llegada de una fuerza conocida en las escrituras como Katechon, que detenga al anticristo y el fin de los tiempos.
El Tesoro de EE.UU. avanzó en secreto en imprimir el rostro de Trump en un billete de 250 dólares, removiendo a la directora que bloqueaba la iniciativa. Thiel, cofundador de Palantir y aliado clave del gobierno Trump, consolida presencia en Buenos Aires junto a la órbita Milei, señal de reposicionamiento del capital tech ideológico hacia el cono sur.










