Un viaje para ver a la Selección Argentina en los primeros tres partidos de la fase de grupos del Mundial 2026 tiene un costo aproximado de USD 7.850 por persona, con gastos promedio, según calculó la consultora Focus Market. Es un monto elevado para la que se considera la copa más cara de la historia, en un momento del país con tipo de cambio barato y salarios altos en dólares, pero con menos poder adquisitivo que en ediciones pasadas y turismo internacional en caída. Por ese motivo es que, si bien el evento más importante del fútbol pone presión sobre las reservas del Banco Central cada cuatro años, esta vez no preocupa al Gobierno, aunque el “efecto Messi” puede dar una sorpresa.
En los despachos oficiales estiman que unos 30.000 argentinos viajarán a Estados Unidos, México y Canadá a alentar a la Selección. Poco menos que los 35.000 que estuvieron presentes en Qatar 2022, aunque para el 18 de diciembre, el día que Argentina salió campeón, hubo un sprint final de hinchas que quisieron vivir la final en vivo, y a cualquier precio. “En enero fueron unos 590.000 turistas emisivos, es más lo anecdótico que lo estadístico”, planteó un funcionario, en diálogo con Perfil, en una comparativa con uno de los meses de temporada alta por las vacaciones de verano.













