Irene Escudero |

Madrid (EFE).- La religión cristiana evangélica, que hace apenas una década era muy minoritaria en España, ahora llena estadios con eventos masivos con figuras conocidas como Dani Alves y se prepara para un encuentro este fin de semana donde miles de fieles escucharán al llamado ‘pastor de Trump’, apenas unos días antes de que los católicos reciban al papa en Madrid.

Aunque la católica sigue siendo la religión predominante en España (46 %) con casi 23.000 parroquias frente a unas 4.700 iglesias evangélicas, en los barrios populares los templos evangélicos se han multiplicado impulsados por la migración -mayoritariamente latinoamericana pero también africana- y por las redes sociales.

“Bienvenidos a nuestra casa”, dice un cartel enorme que sujeta uno de los fieles. Por fuera nada indica que sea una iglesia. De hecho la nave industrial sigue conservando el cartel de ‘Distribuidora de libros’, pero dentro se realizan servicios evangélicos.

Está ubicada en la llamada «milla de oro evangélica»: un polígono industrial del sur de la capital española donde, entre edificios de cuatro o cinco plantas que contienen recicladoras de papel y fábricas, hay decenas de iglesias que cobran vida los fines de semana.