Madrid se prepara para un fin de semana de perreo, rezos y votos. Las elecciones presidenciales colombianas, donde 98.000 ciudadanos pueden votar en el pabellón de la Casa de Campo hasta el domingo, el arranque de los conciertos de Bad Bunny, el sábado, y un macroevento evangélico, todo el fin de semana, llenarán la ciudad de banderas, reguetón, prédicas, fiestas y colas interminables. Del Metropolitano a las mesas de votación, pasando por iglesias, discotecas y restaurantes con actividades extraordinarias, la capital vivirá durante dos días una demostración de fuerza de una comunidad que supera el millón de habitantes en la región. Bad Bunny congrega 100.000 fans en el MetropolitanoLa espera para los madrileños que compraron entradas hace más de un año para los conciertos de Bad Bunny por fin termina. Las diez fechas del boricua en el Riyadh Air Metropolitano entre el 30 de mayo y el 15 de junio reunirán cada noche a cerca de 50.000 personas durante 10 días. Su gira, Debí tirar más fotos, habla de una persona que echa de menos su casa, como puede ser un migrante que, cuando escucha los ritmos de su tierra, se siente un poco más cerca de su país.Este fin de semana en Madrid se han organizado decenas de fiestas con música y ritmos latinoamericanos para unirse a la celebración. Una de las propuestas más llamativas es la de Rita’s Mirador, un nuevo espacio de ocio en el Metropolitano, con la previa para los conciertos. En el centro, la discoteca Fitz tiene el after party oficial todas las noches.La Gran Cucaracha organiza un evento para todas las tardes en el Florida Park, lleno de djs y grupos de salsa. En la Sala Sol estará la fiesta “Cuando perreabas”. En Shoko, la Casa de Puerto Rico, en homenaje al cantante. En la discoteca Uñas Chung Lee habrá una fiesta temática de Bad Bunny, además de la sala 365, que está ambientada con la identidad del país caribeño.La hostelería de San Blas-Canillejas también se prepara para la ola de fanáticos del Conejo Malo. Mari Sánchez es la dueña del bar El Córner, frente al parque del estadio. Ella tiene listo el plan para atender a los asistentes que quieran brindar y picotear antes y después del concierto. “He pedido el doble de todo. También voy a abrir más tarde para irme más tarde”, anticipa. En el evento anterior, con el grupo El último de la fila, gastó siete barriles de cerveza. Para la primera noche de Bad Bunny ya se ha abastecido con 15. Sánchez es la dueña del bar desde hace tres años, pero trabaja allí desde hace seis, poco antes de que inauguraran el estadio. Durante ese tiempo, ha sido testigo de cómo los partidos del Atlético y los conciertos han potenciado el comercio local. Los hosteleros celebran que los eventos les dejan buenas ganancias, pero admiten que algunos vecinos se quejan. Un portavoz de la plataforma de afectados por el Metropolitano lo resume: “Caos bestial, no hay aparcamientos, saturación de tráfico, suciedad e invasión de terrazas”. Al igual que han hecho los vecinos del Bernabéu, denuncian un impacto medioambiental por el ruido de los conciertos y la vulneración del derecho que tienen los vecinos a descansar.No serán fiestas normales. La ocasión amerita tener un outfit especial y ese contexto ha abierto puertas al emprendimiento. Juan Gómez es un diseñador de moda colombiano que, junto a su amiga Manuela Carrillo, ha traído The Groupies Club a España. La marca, que nació en 2024 en Bogotá con el concierto de Karol G, se estrena en Madrid con la gira de Bad Bunny. Gómez explica que con su marca busca que “cada prenda sea una pieza conmemorativa que permanezca en la memoria de quien la usa”. El joven diseñador dice que un concierto dura unas horas, pero los recuerdos, las fotos y las emociones duran para siempre: “Si esos recuerdos van acompañados del outfit perfecto, la experiencia se vuelve más inolvidable”.98.000 colombianos votan en MadridDurante toda la semana, los colombianos en el exterior han ejercido su derecho al voto. Entre el lunes y el viernes, lo han hecho en la Casa de Cantabria, de Madrid. El fin de semana lo harán en la Casa de Campo. El puesto de votación es una pequeña puerta para transportarse a Colombia. “Lleve su pan de bono y su buñuelo”, vocifera un hombre que usa la bandera como capa y lleva un sombrero vueltiao. “Soy Supercolombia”, bromea con quienes se acercan para hacer la compra después de haber votado. “Qué bonito es encontrarse con la gente de uno”, comenta otro colombiano.Sebastián Montoya y Santiago Jaramillo, dos estudiantes veinteañeros que están en Madrid cursando un máster, hacen una foto de sus certificados de votación. Ellos coinciden en la prioridad para el país que los vio nacer: la seguridad. También Ruth Becerra, de 56 años, que llegó a Madrid hace seis desde Bucaramanga. Ella ha votado con la esperanza de que quien asuma la presidencia brinde oportunidades de empleo y formación para los más jóvenes.La Registraduría de Colombia tiene habilitadas para votar en España a 262.108 personas. Para ello, los consulados han dispuesto 390 mesas en todo el país. El puesto del Consulado de Madrid cuenta con 98.124 ciudadanos habilitados para votar, según indican desde la Embajada de Colombia.La campaña presidencial en Colombia también se ha librado en Madrid. Los simpatizantes de Abelardo de la Espriella, aspirante de ultraderecha, han desplegado vallas publicitarias en varias estaciones del metro. En una de ellas, en Pueblo Nuevo, se lee: “¡Colombiano. Vota del 25 al 31 de mayo!”. En TikTok han difundido, además, vídeos de caravanas y jornadas de volanteo en los que decenas de voluntarios, con camisetas amarillas, megáfonos y pancartas, piden el voto “por la patria”.En paralelo, la campaña de Iván Cepeda, el candidato de izquierda, se ha hecho principalmente en los barrios del sur. Sus carteles, menos ostentosos que los del ultraderechista, están en postes y paredes junto a anuncios vecinales y grafitis, con el lema “Somos el poder de la verdad”. El sábado 23 de mayo, el Pacto Histórico organizó una caravana desde Aluche, pasando por Oporto, hasta llegar a Usera.Un festival con más de 30.000 evangélicos en VistalegreLas batallas religiosas ya no se libran solo en los templos; también circulan en autobús. Desde hace días, la publicidad del “Festival de la Esperanza”, encabezado por el predicador estadounidense Franklin Graham, se ve en Madrid como antesala de un evento multitudinario que se celebrará este sábado y este domingo en el Palacio Vistalegre.Kenny Clewett, codirector de una iniciativa global sobre migraciones y antiguo pastor evangélico, sostiene que este despliegue responde a una maquinaria internacional bien engrasada: un modelo que combina la gratuidad del evento con una intensa campaña de captación apoyada en las congregaciones, a las que se anima a llevar nuevos asistentes y a sostener económicamente la estructura. En España, añade, esa estrategia se articula a través de Decisión y cuenta con el respaldo de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Federe), lo que, a su juicio, evidencia la implicación directa de la federación en una iniciativa de gran dimensión global y fuerte carga ideológica.La escena resume un fenómeno en crecimiento que ahora empieza a hacerse visible a gran escala: el auge del evangelismo en Madrid. España cuenta ya con alrededor de 1,5 millones de evangélicos y su crecimiento ha sido sostenido durante las últimas décadas. “Muchos migrantes llegan solos, sin red familiar, sin contactos y con trabajos precarios. La iglesia les da pertenencia inmediata”, explica. Advierte, sin embargo, de los riesgos: “Hay congregaciones donde el poder está muy concentrado y donde personas vulnerables terminan dependiendo emocional y económicamente del líder religioso”.Frente a esta lectura crítica, Pedro Tarquis, portavoz de la Alianza Evangélica Española, defiende el sentido del encuentro y enmarca el festival en el trabajo conjunto de la Fundación Billy Graham y numerosas iglesias durante más de un año y medio. “Se trata de un evento que se celebra en distintos países y que combina música, testimonios y la predicación de Franklin Graham. Reúne a evangélicos de perfiles muy diversos, representativos del conjunto del país, aunque mayoritariamente adscritos a una teología conservadora”.
El Madrid más latino se prepara para tomar la capital con eventos que reunirán a miles de personas
La jornada electoral colombiana con más de 98.000 votantes en la capital, los conciertos de Bad Bunny y un macroevento evangélico convertirán a Madrid este fin de semana en el gran escaparate hispanoamericano de Europa













