[Puedes encontrar un extracto de este texto y muchos otros temas en el nuevo boletín ‘Documentalmente’, de EL PAÍS. Para recibir la newsletter, puedes apuntarte aquí].Elvira Moral es una profesora y madre de dos niños sin experiencia en el mundo audiovisual. Pero en la miniserie documental Abandonados, que estrena Disney+ este viernes 29 de mayo, ejerce de entrevistadora por derecho propio. Porque lo que investiga en estos cuatro capítulos es su vida. La historia se remonta a 1984. Tres niños aparecieron en una estación de tren de Barcelona. Eran Ramón, Ricard y Elvira, de seis, cuatro y dos años. Todo en su historia resultaba especialmente extraño. Los había llevado hasta allí un hombre en un lujoso Mercedes blanco. Y los niños no sabían decir cómo se llamaban sus padres, como si fuera un secreto hasta para ellos. Los adoptó un matrimonio de pedagogos de Barcelona y los cinco vivieron como una familia feliz durante décadas. Cuando Elvira se convirtió en madre, decidió resolver el misterio de sus orígenes. Sus dos hermanos mayores aceptaron acompañarla en la búsqueda. Empezaron a tirar del hilo sobre la identidad de sus padres a través de personas que los habían conocido. Y ahí es cuando Elvira mutó en investigadora jefa, entrevistadora y protagonista de esta historia. “Realmente lo que me apetecía era que me contaran en primera persona quiénes eran mis padres. Quería saber de primera mano cualquier mínimo detalle, cualquier particularidad. Mucha gente nos ayudó a investigar, pero yo quería estar ahí”, explica Elvira Moral a este periódico durante una conversación telemática desde Barcelona.Abandonados se presenta como un caso de Carles Porta, pero lo cierto es que el catalán y su equipo aparecen bien avanzada la trama. Son la perspicacia de su madre adoptiva, el empuje de los tres hermanos y la inesperada red de investigadoras aficionadas —casi todas mujeres, procedentes de varios países y conectadas virtualmente—, las que emprenden esta búsqueda que al principio parece imposible.Una de las cosas que más ha impactado a Elvira de toda esta aventura que es Abandonados es haberse encontrado con un enorme equipo de gente dispuesta a ayudar. “Ha sido un regalo de la vida, gente que ha estado ayudando desde el primer minuto hasta ahora sin pedir nada a cambio y sin conocernos de nada”, dice. A través de pequeños detalles, algunos realmente nimios e insignificantes, descubren lugares, identidades y fechas concretas gracias a las distintas destrezas de ese grupo de colaboradores.Gracias a estas pesquisas, los lejanos recuerdos de infancia de Ramón, el mayor de los hermanos, comienzan a convertirse en datos e imágenes concretas y en personas reales. A lo largo de los cuatro capítulos, vamos conociendo un poco del misterio que rodeó a sus padres y la historia toma ligeros visos de thriller. Y, como apunta Anna Punsí, la guionista de la miniserie que dirige Carlos Alonso Ojea, “es al mismo tiempo una historia de amor, a través de la fuerza de Elvira. Aparenta ser una persona frágil, pero tiene una resistencia y una constancia bestiales”.Elvira escucha las revelaciones que los testigos le van desvelando desde el optimismo, sin juzgar a nadie. “Había mucha gente que me decía que tuviera cuidado, que igual nos encontrábamos con información que no nos iba a gustar. Pero a mí me daba igual lo que llegara”, confiesa Moral. “Quizá, antes de empezar esta búsqueda, era una persona más pesimista. Pero llegó un momento con esta experiencia en el que me di cuenta de que no quiero enfocarme en las cosas negativas; que cada uno elige lo que mirar”, continúa.La investigación que relata la miniserie es ardua. Habían pasado casi 40 años de todo lo ocurrido cuando empezaron con ella. Cada vez que creen encontrar a la persona o el dato que les puede dar la pista definitiva, descubren que o bien han fallecido o que esa información ha desaparecido con el paso del tiempo. “La broma recurrente con mis hermanos era la expresión ‘tarde y mal’. Me he arrepentido muchas veces de no haber empezado a buscarlos antes. Hasta llevarme al llanto. Pensaba que de haber empezado a buscar cinco años antes, todo habría cambiado mucho”, comenta la protagonista de la serie documental. Llegó un momento en que necesitaron refuerzos de profesionales con herramientas a las que ninguno de ellos tenía acceso. Y ahí es donde entra el equipo de Carles Porta. Conectan a través de Giles Tremlett, corresponsal en España del diario británico The Guardian. “Nos damos cuenta de que hay que buscar más documentación, más fuentes oficiales a las que como periodistas y productores quizá podemos tener acceso. Y aportamos la infraestructura y logística necesaria para que los hermanos puedan viajar”, comenta Anna Punsí, quien durante 20 años fue periodista de sucesos en Cadena SER, sobre este viaje que les lleva a recorrer España y visitar Francia y Bélgica.Los hermanos empiezan a visitar lugares concretos en los que estuvieron sus padres cuando ellos eran niños y a conocer detalles de su pasado y su experiencia vital que pocos hijos conocen de sus padres. “Fue una manera muy bonita de reconectar con ellos”, comenta Moral. A Punsí, le resulta especialmente inspirador de esta aventura ver “cómo ha ido creciendo la historia en los hermanos de Elvira, Ramón y Ricard, que al principio eran bastante escépticos y que se sumaron a esto por el empeño de su hermana”, dice. Ramón llega a decir en el primer capítulo que no quiere perder su vida presente buscando su pasado y la evolución de ambos es clarísima. Ricard ha encontrado respuestas sobre sí mismo a través de esta búsqueda“, celebra la guionista.Si quieres recibir en tu buzón historias reales del género documental, recogidas en el boletín quincenal ‘Documentalmente’, puedes apuntarte aquí.
¿Qué pasó con los tres niños abandonados en una estación de Barcelona tras bajar de un lujoso Mercedes?: “Mucha gente me decía que tuviera cuidado”
La serie documental ‘Abandonados’, que revive un caso ocurrido en 1984, supone el salto de Carles Porta y su equipo a Disney+









