NoticiaÁngela Cañaveral aún espera el regreso de su hermano desaparecido hace más de 30 años.En el 2021, la UBPD recolectó 1.534 muestras genéticas que están siendo procesadas actualmente para generar cruces. Foto: Milton Díaz / EL TIEMPO28.05.2026 19:21 Actualizado: 28.05.2026 19:21
La última vez que Ángela Cañaveral vio a su hermano, Gerardo Jesús Moreno, fue cuando le pidió hacer un mandado en El Retorno, Guaviare, hace 30 años. Aunque aún desconoce quién lo desapareció, la presencia de grupos armados en esa zona del país ha dejado pistas que nunca se esclarecieron. Por lo que carga un vacío que pareció aliviarse con la firma del Acuerdo de Paz y la creación de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD).Desde entonces, sus días han estado marcados por la zozobra, las búsquedas y las oraciones elevadas al cielo. Como ella, otras 136.010 familias en Colombia siguen esperando respuestas sobre el paradero de sus seres queridos, según cifras de la UBPD.En la Semana Internacional del Detenido Desaparecido, las historias de quienes cargan con una ausencia interminable vuelven a poner sobre la mesa una herida que sigue abierta en el país.Ángela Cañaveral conoce el conflicto armado de cerca. A su esposo lo asesinaron, fue desplazada dos veces y tuvo que abandonar su hogar entre los llanos de San José del Guaviare y Meta por la presión de los grupos armados. Pero asegura que una de las heridas más profundas fue la desaparición de su hermano, Gerardo Jesús Moreno.Ángela es también fundadora de EnRedaHadas, organización que trabaja por la paz y la memoria. Foto:CORTESÍAMeta, precisamente, es hoy el segundo departamento con más personas dadas por desaparecidas en el país. Antioquia encabeza la lista con 27.443 casos, seguido por Meta, Valle del Cauca con 8.666, Norte de Santander con 5.489 y Bogotá con 5.051. Además, hay 10.129 casos en los que aún no se ha podido determinar el lugar de desaparición.A finales de los años 80 llegó a El Retorno, Guaviare, feliz porque por fin había conseguido una tierra para empezar de nuevo. Con la ilusión de construir una vida juntos, invitó a Gerardo a vivir con ella.Faltaban apenas cuatro meses para que él cumpliera 19 años y se incorporara al Ejército cuando desapareció. “El único pecado de mi hermano fue quedar en medio de unos bandos que ni siquiera entendía”, recuerda Ángela.Hasta hoy no sabe quién se lo llevó. Aunque sospecha que pudo haber sido la guerrilla, reconoce que en esa época el control de los grupos armados en la región hacía imposible obtener respuestas. “Pensamos que pudo haber sido la guerrilla porque era la que tenía presencia ahí, pero nunca hemos tenido certeza”, dice. LEA TAMBIÉN Durante más de tres décadas, Ángela Cañaveral ha hecho todo lo posible por encontrar respuestas. Ha participado en obras de teatro, radionovelas, campañas comunitarias y encuentros de memoria para evitar que los desaparecidos queden en el olvido.“Yo he hecho teatro, radio, radionovelas… Todo lo que he podido para que alguien escuche. Hemos ido a territorios, a parques, haciendo campañas. Hasta un día me amenazaron”, cuenta.Como ella, miles de madres, hermanas e hijas han liderado históricamente la búsqueda de los desaparecidos en Colombia. Su lucha quedó reconocida en la Ley 2364 de 2024, que las declara constructoras de paz y sujetos de especial protección constitucional.Fotografía de retrato Gerardo Jesús Moreno Foto:Centro Nacional de Memoria HistóricaLa firma del Acuerdo de Paz de 2016 con el que se creó la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas representaron para Ángela una nueva esperanza. “Yo dije: esta es la oportunidad de saber qué pasó con mi hermano”, recuerda.En el año 2000, el Estado colombiano tipificó la desaparición forzada como delito mediante la Ley 589, estableciendo penas de entre 25 y 40 años de prisión para quienes priven de la libertad a una persona y oculten información sobre su paradero.Posteriormente, en 2010, el Estado promulgó la Ley 1408, mediante la cual se rinde homenaje a las víctimas de desaparición forzada y se estableció que la última semana de mayo de cada año se conmemore la Semana de los Detenidos Desaparecidos.Sin embargo, casi una década después del Acuerdo de Paz y más de 30 años después de la desaparición de Gerardo, las respuestas aún no llegan. Aun así, Ángela Cañaveral se niega a dejar de buscar. Y como ella, miles de familias en Colombia siguen aferradas a la esperanza de volver a saber algo de quienes un día desaparecieron sin dejar rastro.Natalia Peláez SabogalEscuela de Periodismo Multimedia EL TIEMPORedacción Justicia Conozca más noticias de Justicia: LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














