La decisión del Gobierno de bajar las retenciones a las exportaciones de autos argentinos fue bien recibida por las automotrices, pero empresarios del sector aseguran que todavía persisten impuestos que limitan la competitividad y frenan inversiones.

La medida comenzará a aplicarse desde julio y apunta a reducir la carga tributaria sobre las exportaciones del sector. Sin embargo, las terminales sostienen que los impuestos provinciales y municipales continúan representando uno de los principales obstáculos para mejorar la competitividad de la industria.

El Gobierno reducirá las retenciones a las exportaciones de autos

A partir de julio, el Gobierno nacional comenzará a eliminar de manera gradual los derechos de exportación que pagan los autos fabricados en Argentina. La medida permitirá reducir cerca de un 2% de la carga tributaria efectiva sobre las exportaciones automotrices en el plazo de un año.

Actualmente, las retenciones tienen una alícuota del 4,5%, aunque el impacto real varía según el porcentaje de integración nacional de cada vehículo. Cuantas más autopartes argentinas incorpora un modelo, mayor es el impuesto que paga al exportarse.