Jonathan Andic telefoneó el mediodía del 14 de diciembre del 2024 al 112 tras la caída mortal de su padre, Isak Andic, en el Camí de les Feixades de Montserrat. Habló con tres operadores, el del sistema de emergencias, uno de Bombers de la Generalitat y una enfermera del SEM mientras se desplazaba al lugar. Las tres comunicaciones, breves, las reproduce el abogado Cristóbal Martell en el recurso de apelación de 27 folios presentado a las tres de la tarde en la Audiencia de Barcelona, contra el auto de prisión por un presunto delito de homicidio del hijo de la víctima. En las tres llamadas, muy breves, se escucha al hijo del fundador de Mango llorar. “Necesito ayuda. Necesito ayuda. Mi padre se ha caído. Ah, estamos en Collbató. Sí, se ha caído”. Cuando el operador le pregunta si se ha caído o tropezado, el hijo del empresario responde entre lágrimas: “Creo que se ha caído por un barranco, por favor envíen a alguien, envíen a una ambulancia, envíen a alguien, por favor”.El recurso, al que ha tenido acceso La Vanguardia, arranca advirtiendo que el fallecimiento de Isak Andic ha presentado “un interés social exacerbado potenciado por un cuidado goteo en la filtración de las líneas de investigación policial”. Para asegurar que la detención de Jonathan Andic fue “innecesaria” y considera la “antesala de las imágenes gráficas” y del “tsunami informativo” que ha supuesto “una suerte de condena social anticipada insoportable en un Estado Social y Democrático de Derecho”. Descarta el riesgo de fuga e insiste en que los indicios enumerados por la magistrada de Martorell “no conducen necesariamente a la conclusión pretendida” por los Mossos. Ya que, añade, “nuestro arsenal exculpatorio encontraría también respuesta a esos elementos de cargo”.Según la defensaEl acusado caminaba delante de su padre y por eso “no vio la caída”Martell ya advierte a los magistrados de la Audiencia de Barcelona que tiene capacidad y elementos para responder a los siete indicios que la magistrada Raquel Nieto, advirtiendo el propio abogado que los mossos en sus atestados enumeran muchos más, aunque en este momento del procedimiento solo contestará a los seleccionados por la jueza y que detalló en su auto de prisión, demoledor.El acusado caminaba delante de su padre y por eso “no vio la caída”, al estar de espaldas al momento de la muerte. Y explica que allá donde los investigadores ven contradicciones en las explicaciones que ofreció Jonathan de lo que había ocurrido, hay un elemento común y es que el hijo de la víctima “siempre dijo” que iba adelantado y no por tanto no vio la caida.Esa misma posición en el paseo sirve al abogado para quitar valor a la pisada a los pies del barranco que los investigadores aseguraron que fue creada intencionadamente para simular un resbalón accidental. Martell asegura que Jonathan Andic “nunca” indicó a los investigadores ni a nadie cómo y donde se produjo la caída de su padre, porque no lo sabía, al caminar adelantado y no lo pudo ver. Además, advierte de que el escenario de la muerte nunca fue precintado por los investigadores y por tanto la mencionada huella, pudo ser “anterior” a la caída de Isak Andic, como los policías de la Unidad de Montaña de la policía catalana advierten en uno de sus informes.En sus dos declaraciones como testigo en la comisaría de los Mossos de Martorell, Jonathan ya dijo que había hecho esa ruta hasta en 4 ocasiones, advierte el recurso. Además, una de las veces que los investigadores le sitúan “no realizó la ruta completa por la climatología adversa”, de ahí que se detuviera prácticamente en el mismo lugar en el que su padre murió el 14 de diciembre. También tiene respuesta Martell para el hecho de que los mossos resalten que Jonathan Andic declaró que la última vez había estado en Montserrat había sido hacía dos semanas, cuando había pasado en realidad una. Para la defensa es una mera “confusión semántica” sin relevancia procesal.En cuanto a la relación padre e hijo, para el abogado lo relevante ahora es que la relación ha sido muy buena (sin perjuicio de pasajes de crisis) y “la relevancia debe quedar focalizada en la calidad de la relación al tiempo del hecho”. Por eso, según la defensa, Jonathan declaró que su relación paternofilial era “mejor que nunca”.“Jonathan Andic afirma que no hay desavenencias y esto es una realidad cierta e incuestionada”, insiste la defensa. En este sentido, el abogado de Andic pide poner los whatsapps analizados en el contexto de una “terapia psicoanalítica” y traslada que en sus correos electrónicos desde el 2024 “no había ni un solo reproche” entre ambos. Y reproduce Martell estractos de los interrogatorios que los investigadores realizaron a las hermanas de Jonathan y al hermano de Isak. Los tres destacan la buena relación entre ambos cuando se les pregunta, así como Toni Ruiz, actual presidente de Mango y hombre de confianza del fundador del imperio textil que aseguró en sede policial no haber presenciado nunca una pelea entre padre e hijo.Lee tambiénSegún la defensaLa zona “nunca fue precintada” y, por tanto, la pisada pudo ser “anterior” a la caídaEn relación al posible móvil (la creación de una fundación para ayudar a los más favorecidos) la defensa sostiene que los tres hijos estaban de acuerdo y se apoya de nuevo en las declaraciones de las hermanas que negaron la obsesión de Jonathan por el dinero, que le atribuyen los investigadores, o la intención del padre de desheredarle.La defensa critica que los mossos aseguren que el camino “no presenta ninguna dificultad”. Para Martell, “esa descripción está preñada de un componente valorativo no neutral” y lo considera contradictorio con la primera minuta policial, cuando los mossos relataron que habían “caminado 300 metros hasta una zona peligrosa con mucha pendiente.”En cuanto al cambio de terminal telefónico, Martell advierte de que Jonathan Andic cambiaba de móvil de forma bianual, como consta en un informe aportado por el responsable de ciberseguridad de Mango.Detalla que el acusado solicitó a su secretaria en la compañía cambiar el móvil el 27 de diciembre del 2024, casi dos semanas después de la muerte de su padre, pero no lo recogió tras el robo que sufrió en la ciudad de Quito, en un viaje relámpago por trabajo. “Esa indolencia pone de manifiesto ninguna voluntad enfilada a la ocultación de un rastro criminal”, dice la defensa, que se burla de que los mossos lo consideraran “extrañas circunstancias”. “No es una circunstancia extraña sufrir un hurto en la plaza de Quito, basta acudir a fuentes abiertas sobre estadísticas de hurtos y robos”. Ese viaje de 48 horas también lo justifican por ser un “ejecutivo de la industria de la moda que por razón de su trabajo viaja a puntos muy distantes para reuniones muy puntuales”Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de 'Desmontando el crimen perfecto'. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender
Jonathan Andic telefoneó llorando al 112: “Necesito ayuda. Mi padre se ha caído”
El abogado del hijo del fundador de Mango presenta un recurso de 27 páginas en las que rebate los siete indicios de la jueza de Martorell











