En invierno, a veces el frío entra por lugares que casi no se ven. Una ventana mal cerrada, una rendija, una puerta sin burlete o un pequeño espacio contra el piso pueden cambiar la temperatura de una habitación.La parte inferior de la puerta es uno de esos puntos críticos. Aunque el hueco parezca mínimo, por allí puede filtrarse aire frío desde el exterior, un pasillo, un garaje o una habitación sin calefacción.Por eso, muchas personas colocan una toalla enrollada en la base de la puerta. No es una solución sofisticada, pero puede funcionar como una barrera inmediata cuando no hay burlete, sellador o aislación permanente.La toalla sirve para bloquear corrientes de aire. Es una alternativa rápida y económica para reducir el intercambio de aire entre ambientes, conservar mejor el calor y evitar que el frío entre por la rendija inferior.El principio es el mismo que el de un burlete o un “corta corrientes”: se tapa el hueco por donde el aire circula. El Departamento de Energía de Estados Unidos explica que el sellado de puertas, ventanas y otras partes móviles mediante burletes ayuda a reducir pérdidas de aire y puede disminuir costos de calefacción y refrigeración.La Energy Saving Trust, organización británica especializada en eficiencia energética, también define el aislamiento de corrientes como el bloqueo de grietas o espacios por donde entra aire frío no deseado. Advierte, además, que una vivienda necesita cierta ventilación para mantener buena calidad del aire, por lo que no se trata de sellar todo sin criterio.La toalla es útil en puertas que dan al exterior, pasillos fríos, balcones cerrados, lavaderos, garajes o habitaciones sin calefacción. También puede servir en días ventosos, cuando la corriente se siente con más fuerza, o en casas antiguas donde las puertas no apoyan completamente sobre el piso.Además de conservar algo más de calor, puede ayudar a reducir entrada de polvo, olores o ruido leve. No reemplaza una solución definitiva, pero mejora la sensación térmica en segundos y sin gasto adicional.Para usarla bien, conviene enrollarla firme, colocarla contra toda la base de la puerta y revisar que no se humedezca. Si la puerta se abre hacia adentro, puede moverse con facilidad; en ese caso, un burlete adhesivo o un corta corrientes con peso será más práctico.La recomendación final es simple: la toalla sirve como recurso de emergencia o de bajo costo. Pero si la filtración es constante, lo ideal es revisar burletes, marcos y sellos. El confort de una casa no depende solo de calefaccionar más, sino de impedir que el calor se escape.
Poner una toalla en la parte de abajo de la puerta: para qué sirve y por qué recomiendan hacerlo
Un objeto cotidiano puede ayudar a enfrentar uno de los problemas más comunes del invierno.






