El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha desvelado este jueves que ha ordenado al ejército ocupar el 70% del territorio de Gaza, un 10% más del territorio que ya controla y casi un 20% por encima del que estipula el acuerdo de alto el fuego vigente desde el pasado octubre. Netanyahu ha hecho el anuncio de forma inusual: en un evento público en un asentamiento del territorio ocupado de Cisjordania, en medio de risas y dejando la puerta abierta a retomar en algún momento toda Gaza, como sucedió entre la Guerra de los Seis Días de 1967 y la retirada de 2005 ordenada por Ariel Sharón.“Controlamos más o menos el 60% de la Franja [de Gaza]. Estábamos en el 50%, ahora hemos avanzado al 60%, y he dado orden de llegar al…”, dijo Netanyahu, haciendo una pausa para que adivinase el público. “¡El 100!” [por ciento]”, respondió alguien, generando las risas de la audiencia. “Vamos en orden. Primero el 70%, empezamos con eso”, respondió.El jefe del Gobierno israelí se refería así a la zona —en escombros y prácticamente deshabitada— que pretende que quede en manos de las tropas israelíes. Casi toda la población de Gaza (más de dos millones de personas) malvive hacinada en el 30% restante, que controla el Gobierno de Hamás.El acuerdo de alto el fuego marca una especie de frontera interna, conocida como Línea Amarilla, a la que las tropas israelíes se retiraron de forma temporal cuando comenzó, y que deja en sus manos aproximadamente un 52% de la Franja. Un proceso paralelo de entrega de armas por parte de las milicias palestinas y de ingreso de una fuerza multinacional y de un Gobierno tecnocrático debían haber dado paso a una nueva retirada, pero el proceso ha quedado detenido en un impasse de difícil encaje en el que Israel ha aprovechado para ir comiendo terreno, sobre todo con la sordina impuesta por la guerra con Irán. Como no es una frontera física en el terreno, el ejército movió primero por su cuenta los bloques de cemento que había puesto para marcarla. Y luego aumentó la zona que controla a través de una segunda área restringida, marcada en naranja. Sumadas, dan alrededor del 65%, según el análisis de las imágenes vía satélite. Pese a vulnerar los términos del acuerdo, la expansión ha sido recibida con silencio por el organismo encargado de supervisar la aplicación del alto el fuego: la Junta de la Paz que preside Donald Trump y que viene centrando sus mensajes en la necesidad de que Hamás acepte sin demora desarmarse. El anuncio de Netanyahu se produce en medio de un recrudecimiento de los bombardeos israelíes en Gaza (22 muertos en las últimas 48 horas) y de los crecientes tambores de guerra sobre una nueva ofensiva, ante el rechazo de Hamás a desarmarse. El movimiento islamista exige garantías de la creación de un Estado palestino (que rechaza tajantemente Netanyahu y figura en el acuerdo de tregua como posible horizonte lejano) y de que los mediadores obligarán a Israel (que bombardea a diario y ha matado más de 920 personas en Gaza en ocho meses de tregua) a cumplir antes sus compromisos previos. Israel ha retomado asimismo los denominados asesinatos selectivos de la cúpula de Hamás. En las últimas dos semanas, ha matado a su líder militar, Izz al Din al Haddad, y a su sucesor, Mohammed Odeh (el cuarto en dos años y medio), junto a su esposa y a dos de sus hijos, enterrados el miércoles en Gaza.