Las pizzerías son un ícono de la Ciudad. Hay nombre propios que se destacan en el área central, y sobre todo en la avenida Corrientes. Guerrín, Las cuartetas, El Cuartito, La Americana, Banchero y otros nombres famosos se convirtieron en "inevitables". Pero el fenómeno se extiende a los barrios, y no hace falta ir hasta el centro para probar la famosa pizza porteña.Por eso, desde la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de la República Argentina (APYCE), junto al Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad, se sumarán otros diez comercios al listado de “Pizzerías Emblemáticas”, que integran las ya nombradas, con placa y todos.Por supuesto que, como ocurrió el año pasado, habrá discusiones sobre los méritos y se alertará sobre omisiones. Incluso durante la ceremonia del anuncio, que será este jueves en El Cedrón, en Juan Bautista Alberdi 6101, un clásico de Mataderos."La idea es incorporar establecimientos históricos que, muchas veces alejados de los principales circuitos turísticos, representan verdaderos puntos de encuentro social, cultural y gastronómico en cada barrio", afirmaron desde Apyce.Y agregaron: "Estas pizzerías fueron -y continúan siendo- protagonistas fundamentales en la construcción de la identidad de la pizza porteña, una expresión gastronómica con características propias y reconocimiento internacional. A través de esta distinción, se busca poner en valor su trayectoria, preservar las técnicas tradicionales de elaboración, destacar su aporte cultural y social, y fortalecer su atractivo como patrimonio turístico y gastronómico de la Ciudad".Como ocurrió el año pasado con el lista de las primeras diez pizzerías emblemáticas, entre las que están también Burgio, Angelín, La Mezzetta, Pin Pun y El Fortín, la nominación tiene en cuentan el rol de la pizza "como una de las comidas más representativas y populares de la Argentina: un símbolo de encuentro, tradición, trabajo y pertenencia que trasciende las grandes avenidas y vive con fuerza en cada barrio porteño".Para ser consideradas "Pizzería Emblemática Porteña" deben cumplir tres condiciones centrales: producción artesanal en el local, más de 50 años de trayectoria y que usen hornos tradicionales. Además, deben elaborar pizza “al molde”, entre 33 a 36 cm. de diámetro; un espesor de 1,5 a 2 cm; vender empanadas, además de pizzas y fainá “al corte” (por porción); porciones cortadas con cuchillo o cuchilla; vender vino moscato por vaso; y exhibir en el mostrador las pizzas que se venden por porción.En cuanto a las variedades, deben tener muzzarella, anchoas, jamón y morrones, fugazza, fugazza con queso y fugazzeta. Y la fermentación de la masa debe ser natural, es decir, sin premezclas ni harinas leudantes.Los diez establecimientos que recibirán la distinción de “Pizzerías Emblemáticas” son: El Cedrón (Mataderos), Los Maestros (Barrio Norte), Pirilo (San Telmo), Los Campeones (Barracas), San Carlos (Caballito), Torino Norte (Paternal), Pizzería José (Devoto), Palacio de la Pizza (Microcentro), El Trébol 1969 (Villa Crespo) y San Antonio (Boedo).Además, desde APYCE adelantaron que este reconocimiento continuará próximamente con nuevas distinciones a pizzerías tradicionales del interior del país, con el objetivo de seguir visibilizando y preservando el patrimonio pizzero argentino.Las diez pizzerías elegidasEl Cedrón (Fundada en 1935)Reconocida por su historia, fue declarada Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad en 2013. Es un clásico de Mataderos y su fundador fue Manuel Cedrón, que en 1935 compró un local que funcionaba desde hacía varias décadas en la esquina de Alberdi y Murguiondo. En la década del 60 del siglo pasado se consolidó como ícono barrial.Cuentan los habitués que el toque final de las pizzas es una pincelada con un aliño secreto que recuerda un poco el sabor de la salsa provenzal, pero que tiene su secreto.Los Maestros (1941)Convertida en un punto de referencia para Barrio Norte y Recoleta, es reconocida por su gran cantidad de variedades y su estilo de pizza al molde y a la piedra. Su nombre es un homenaje a los verdaderos "maestros pizzeros". Su propuesta mantiene el espíritu de las clásicas pizzerías de barrio, con elaboración propia y fuerte identidad porteña. Tiene su sede central en Paraná 1249, y una sucursal en Uriburu 1305.Pirilo (1932)El diccionario de la pizza porteña dice que "Pirilo es la exacta reproducción de la típica friggitoria, antiguo ejemplo de comida callejera genovesa". Se trata de un local sin mesas ni sillas para comer "de dorapa".Conserva la ambientación clásica de azulejos blancos y mostradores de mármol. Y las especialidades de fugazzetta rellena, fugazza con cebolla, pizza de muzzarella al molde y fainá. El auténtico horno a leña a la vista ubicado en el fondo del local distingue a este clásico de San Telmo.La historia de la familia Vezzari y la pizzería Pirilo comienza en 1932, cuando “Pirilo” Vezzari empieza a trabajar en lo que en ese entonces era una pizzería y heladería de la prima de su madre. En los 70 se eliminó la parte de heladería y quedó la pizzería que se conoce ahora, en Defensa 821, y con su particular horno a leña.Los Campeones (1954)Fue fundada por cuatro amigos apasionados por la pizza y el fútbol. De ahí su nombre. Con el tiempo se consolidó como un emblema barrial y parada inevitables para la previa o el post partido, sobre todo de los hinchas de Boca o Racing.Cambió de dueños a comienzos de siglo, pero mantiene la receta original y la esencia de la pizza con la que se hizo famosa, en los tiempos en los que Barracas era un polo fabril. En Montes de Oca 856, en su ventanas se destaca el típico arte del filetead porteño y en su interior resguarda la mística futbolera con un mural que reúne a Kempes, Messi y Maradona San Carlos (1968)Está a metros de la esquina de Rivadavia y Avenida La Plata, en el corazón de Caballito. La fundaron en 1968 dos inmigrantes (uno español y uno italiano) y se especializa en pizza al molde y a la piedra. Entre sus leyendas y platos icónicos se encuentra el de la fugazzeta de quesos gratinados que nació durante un apagón en el 74 y la mítica pizza de 7 quesos de 2012, conocida por comerse empezando por el borde.Más de cinco décadas después, el local sigue utilizando el mismo horno de ladrillos encendido en 1968. Y tiene otro atractivo que va más allá del sabor: Las pizzas viajan por el aire y sobre las cabezas del personal, desde la pala de los maestros que las sacan del horno hasta las cajas para el delivery .Torino Norte (1968)Es un ícono de La Paternal y un clásico porteño fundado por descendientes de inmigrantes italianos y españoles. Se consolidó como un punto de encuentro barrial por su estratégica ubicación en la esquina de Juan B. Justo y avenida San Martín.Cuentan que el local ya estaba allí, con otros usos, incluso antes de que se construyera la avenida Juan B. Justo y se entubara el arroyo Maldonado. Tienen dos grandes hornos, una para pizza al molde y otro a la piedra. Y afirman que la demanda es similar, por lo que se consideran especialistas en las dos modalidades.Pizzería José (1943)Es un clásico en Villa Devoto. Está en la esquina de San Martín y Mosconi y la fundó el inmigrante yugoslavo José Pipián. La cercanía con el cine Aconcagua hizo que se consolidara como un punto de encuentro barrial y turístico.A medida que fue creciendo la clientela, el local se agrandó. Hasta que en los 90 cambió de manos. Sin embargo, mantiene las recetas y la tradición de la pizza al molde y media masa. Mantienen la estética tradicional. El Palacio de la Pizza (1956)Es la única de la lista que está sobre la avenida Corrientes. Su historia está ligada al auge teatral del centro porteño. Con su amplio salón, barra para comer de pie y horno a la vista, conserva intacta la estética y dinámica de la “calle que nunca duerme”.Es reconocida por su pizza al molde dicen que hay que guardar espacio para los postres, entre los que se destacan el Balcarce, la pizza de ricotta, el Diplomático y el Brazo Gitano.El Trébol 1969 (1969)En el límite entre Almagro y Villa Crespo, en la avenida Angel Gallardo. Su nombre proviene de una antigua agencia de lotería familiar, vinculada al símbolo de “buena suerte”, que funcionaba en el lugar antes de la pizzería.Surgió en un pequeño local con pizza al corte, con mostrador y barra. Y creció por la fama de sus pizzas hasta transformarse en un clásico barrial. Mantiene su identidad tradicional, con elaboración artesanal y los hornos históricos. Dicen que hay que probar la pizza que lleva el nombre del local, hecha con salsa de tomate, muzzarella, roquefort, jamón, tomates en rodajas, longaniza, morrón, anchoas,palmitos, huevo duro y aceitunas.San Antonio (1954)Otro clásico que, pese a estar en Boedo, cambia de colores según la ocasión. En Boedo y Garay, es lugar de tránsito y parada obligada para los hinchas de San Lorenzo, pero también para los de Racing, Boca o Independiente que vuelven de los estadios del sur de la Ciudad y el Gran Buenos Aires.Aunque los polacos fundadores se la vendieron a unos inmigrantes de Galicia, nunca cambió de nombre y durante décadas tuvo el mismo maestro pizzero, el chaqueño Pablo Mamoyka. San Antonio se destaca por hacer la “pizza a la antigua, con los clásicos sabores y bien alta como era antes". Y también por su fugazzeta rellena, que no hay que dejar de probar.SC
Las 10 pizzerías de barrio que se suman al Top 20 en la Ciudad: dónde están y cuál es su historia
Tienen más de 50 años y mantienen las recetas tradicionales. Recibirán la distinción de "pizzería emblemática" que ya tienen clásicos como Güerrín o Las Cuartetas. Votá en la encuesta y elegí la mejor.














