La muerte del periodista Edgar Buitrago Rico puso inmediatamente sobre la mesa la historia de uno de los comunicadores más reconocidos del Valle del Cauca. Durante décadas, su nombre estuvo ligado a investigaciones sobre corrupción, denuncias públicas y episodios de amenazas que marcaron parte de su ejercicio periodístico, además de engrandecer la reportería, tanto en Cali como en otras zonas del suroccidente colombiano.Luto en Cali: murió el periodista Edgar Buitrago, director del diario La RazónEl director del diario La Razón falleció este jueves. Tras conocerse la noticia, distintos sectores políticos, sociales y periodísticos comenzaron a recordar algunos de los episodios más complejos que rodearon su carrera en medios de comunicación del Valle.Buitrago fue ampliamente conocido por liderar investigaciones relacionadas con corrupción administrativa y política en Cali y el Valle del Cauca. Antes de fundar el periódico La Razón, trabajó como subdirector de El Caleño y también fue cronista del diario El País de Cali. Posteriormente, creó la Revista Valle 2000, publicación enfocada en denuncias e investigaciones regionales.Precisamente por ese trabajo periodístico comenzó a recibir amenazas desde comienzos de la década del 2000. Un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos documentó que en 2002 Edgar Buitrago abandonó temporalmente Cali después de recibir reiteradas amenazas de muerte vinculadas a sus publicaciones sobre corrupción política en el Valle del Cauca.Según ese mismo reporte, las intimidaciones incluyeron correos electrónicos amenazantes y cartas firmadas por supuestos grupos armados ilegales. En una de ellas, Buitrago fue declarado “objetivo militar” junto con otras personas de la ciudad. El documento también señaló que hombres armados llegaron a confundir a un trabajador de publicidad de su revista con el periodista y lo secuestraron temporalmente antes de liberarlo al descubrir el error.Uno de los episodios más graves ocurrió en febrero de 2007, cuando dos hombres armados intentaron ingresar a las instalaciones del periódico La Razón en Cali, con el objetivo de acabar con Edgar Buitrago Rico, quien recibió una respuesta oportuna de parte de uno de sus escoltas, que evitó que el atentado terminara en tragedia.La Federación Internacional de Periodistas señaló entonces que Buitrago se había convertido en “un caracterizado investigador de casos de corrupción” en el suroccidente del país. Días antes del atentado, el comunicador había advertido públicamente sobre nuevas amenazas recibidas mediante mensajes enviados por internet.A lo largo de su carrera, Edgar Buitrago mantuvo una línea editorial enfocada principalmente en investigaciones políticas, denuncias administrativas y temas de interés público relacionados con Cali y el Valle del Cauca. Su trabajo periodístico se desarrolló en una época marcada por violencia, presencia de grupos armados ilegales y fuertes tensiones políticas en la región.Tras conocerse su muerte, periodistas caleños, dirigentes políticos y organizaciones sociales destacaron la persistencia de Buitrago en el ejercicio de su oficio pese a las amenazas y atentados que enfrentó durante años.