Militares ucranianos de la brigada Khartia lanzan un dron hacia posiciones rusas en el frente. (AP Foto/Andrii Marienko)Ucrania revirtió parte de la iniciativa militar de Rusia con una expansión masiva de su producción de drones, que le permitió golpear objetivos a larga distancia, frenar avances en el frente y reducir su dependencia de Estados Unidos, según informó el Financial Times desde Kiev.El cambio llegó después de un inicio de año en el que Moscú dominó el campo de batalla y una campaña aérea invernal rusa destruyó gran parte de la infraestructura energética ucraniana, hasta dejar a Kiev, una ciudad de unos 4 millones de habitantes, al borde de la catástrofe. Ese contraste explicó por qué el repunte reciente alteró una idea instalada durante meses: que el ejército ruso, más grande y mejor equipado, acabaría imponiendo el desgaste.PUBLICIDADDenys Shtilierman, cofundador de la empresa militar ucraniana Fire Point, dijo al Financial Times que su fábrica en las afueras de Kiev produce unas 300 unidades diarias de los drones FP-1 y FP-2, de largo y medio alcance, con un costo de unos 50.000 euros cada uno. Esos aparatos atacaron objetivos rusos todos los días y pasaron a ocupar un lugar central en la mejora militar ucraniana.El presidente Volodímir Zelensky afirmó la semana pasada que este mes hubo cambios en la dinámica “a favor de Ucrania” y que sus fuerzas sostuvieron más posiciones e infligieron más daño. También dijo que los ataques de largo alcance sobre territorio ruso resultaron “especialmente” relevantes.PUBLICIDADDías después de la visita del Financial Times a la planta de Fire Point, decenas de esos drones volaron cientos de kilómetros hasta Moscú y más allá en el mayor bombardeo contra la capital rusa desde el comienzo de la guerra. Los aparatos atravesaron defensas aéreas rusas y cayeron sobre refinerías de petróleo, con incendios y columnas de humo visibles desde el espacio, según el diario.Shtilierman explicó una de las tácticas recientes en Crimea ocupada: pilotos ucranianos equiparon drones FP-1 de ala fija, usados como “naves madre”, con dos cuadricópteros cargados con bombas para dejarlos cerca de aeropuertos rusos y atacar aeronaves cuando aterrizaran. La operación mostró hasta qué punto Kiev buscó trasladar la presión militar al territorio controlado por su adversario.PUBLICIDADAlyona Getmanchuk, jefa de la misión ucraniana ante la OTAN, dijo al Financial Times que su país está “ahora en una de sus posiciones más fuertes desde el inicio de la guerra” porque depende menos de sus socios. Funcionarios militares ucranianos y expertos occidentales coincidieron en que las tropas de Kiev están más fuertes que en cualquier momento desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, al cubrir huecos dejados por Washington con mayor ayuda europea y más autosuficiencia.Ucrania produjo en masa vehículos no tripulados a una escala y velocidad difíciles de imaginar hace un año. Esa capacidad le permitió sostener la guerra de drones de largo alcance y, al mismo tiempo, mantener una “zona de muerte” de corto alcance a lo largo del frente, lo que compensó en gran medida su escasez de tropas y desaceleró ofensivas rusas que muchos preveían más intensas el año pasado y esta primavera.PUBLICIDADUn militar ucraniano de la Compañía Cerberus de Sistemas Terrestres No Tripulados, de la 60º Brigada Mecanizada Separada, Tercer Cuerpo del Ejército, participa en un ejercicio con un dron de combate terrestre durante un entrenamiento. (AP Foto/Andrii Marienko)Antes del desfile del Día de la Victoria del 9 de mayo, las autoridades rusas se mostraron inusualmente inquietas ante la posibilidad de un ataque ucraniano con drones sobre la Plaza Roja. La seguridad se reforzó y la celebración se redujo para incluir solo soldados a pie, según el Financial Times.La guerra también se acercó a la vida cotidiana rusa. Los ataques ucranianos con drones se volvieron frecuentes incluso hasta los Urales, mientras el índice de “potencial de protesta personal” del centro estatal Vtsiom subió al 25% en abril, su nivel más alto desde el inicio de la invasión.PUBLICIDADUn empresario ruso de alto rango dijo al Financial Times que entre las élites hay furia y consenso en que la situación es “una catástrofe”. También afirmó que Vladimir Putin, en el poder desde el cambio de siglo, es “abrumadoramente impopular”, aunque lo describió como viejo y obstinado.La pregunta central en esta fase fue qué cambió en el campo de batalla. Ucrania intensificó su producción de drones, amplió sus ataques profundos y obligó a Rusia a pelear bajo amenaza constante sobre sus aeródromos, su logística, sus sistemas antiaéreos y su infraestructura energética. La consecuencia geopolítica inmediata fue que Kiev dejó de depender por completo del ritmo de suministro occidental para sostener la guerra.PUBLICIDADMykhailo Fedorov, ministro de Defensa de Ucrania, dijo la semana pasada que unos 35.000 rusos murieron o sufrieron heridas graves entre marzo y abril. El funcionario sostuvo además que, durante cinco meses seguidos, Rusia perdió más personal del que logró movilizar, sobre la base de una estimación ucraniana de 29.500 nuevos soldados reclutados por mes.Según reportes de inteligencia citados por el Financial Times, 1,2 millones de soldados rusos murieron o resultaron heridos desde febrero de 2022, una cifra de bajas que ninguna gran potencia sufrió en un solo conflicto desde la Segunda Guerra Mundial. El miércoles, Anne Keast-Butler, jefa del servicio británico de inteligencia cibernética GCHQ, dijo que casi medio millón de soldados rusos habían muerto.PUBLICIDADUcrania también sufrió una escasez de efectivos. Estimaciones occidentales citadas por el diario ubicaron sus bajas entre 500.000 y 600.000, mientras ni Moscú ni Kiev publicaron cifras oficiales de muertos y heridos.Respaldado por unos 90.000 millones de euros en préstamos de la Unión Europea, Kiev volcó recursos a su producción doméstica de armas para reducir su dependencia de armamento occidental y de las restricciones políticas asociadas. Esa expansión incluyó drones terrestres, navales y aéreos, sistemas de artillería, equipos de guerra electrónica y hasta misiles balísticos y de crucero.PUBLICIDADEn los primeros cuatro meses de este año, el Ministerio de Defensa ucraniano reportó un crecimiento exponencial en la fabricación de drones de reconocimiento, que subieron 441% respecto del total de 2025; drones de ataque medio, con un alza de 312%; y sistemas de ataque profundo, con 53%. El mismo ministerio afirmó que la producción de drones FPV de fibra óptica aumentó 179%, aunque el Financial Times aclaró que no pudo verificar esas cifras de forma independiente.Stanislav Gryshyn, de General Cherry, dijo al diario que en marzo un FPV fabricado por su empresa derribó un helicóptero de ataque ruso Ka-52, un equipo mucho más costoso. También sostuvo que esos aparatos están cambiando de raíz la guerra convencional.El analista militar Franz-Stefan Gady dijo al Financial Times que, al desplegar enjambres de FPV para establecer una zona de muerte de 20 kilómetros de profundidad, Ucrania recuperó “paridad o superioridad” en sectores seleccionados del frente en la guerra de drones. Añadió que Ucrania está probablemente en una mejor posición militar en mayo de 2026 que en mayo de 2025 y que los problemas rusos son ahora más sistémicos.Kiev también expandió sus operaciones de alcance medio para interrumpir la logística y las líneas de abastecimiento rusas. Entre los nuevos modelos mencionados por el diario aparecieron el FP-2 de Fire Point, el Khmarynka de General Cherry y el Hornet, fabricado por la empresa estadounidense Swift Beat, fundada por el exdirector ejecutivo de Google Eric Schmidt.El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky. EFE/EPA/GEORGE CHRISTOFOROU