El brote de ébola se extiende por la República Democrática del Congo (RDC) y ya ha llegado a Uganda. Según los últimos datos publicados, ya hay casi un millar de casos sospechosos en RCD y 119 fallecimientos. En este momento hay tres provincias afectadas en RDC incluyendo 11 zonas de salud. Uganda, por su parte, ha notificado siete casos confirmados, incluida una muerte. Los dos casos notificados recientemente son trabajadores sanitarios ugandeses que trabajaban en un hospital de Kampala. Tres de los casos notificados están relacionados con viajes a RDC y dos son contactos del primer caso en Uganda (un conductor y un trabajador sanitario). Entre los casos confirmados hay un profesional sanitario de Estados Unidos que ha sido trasladado a Alemania junto con seis contactos de alto riesgo.Ante este panorama y la imposibilidad de controlar el brote, las autoridades sanitarias españolas se preparan ante la posibilidad de algún caso. El último informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) señala que la probabilidad de exposición e infección para los españoles que viajen o residan en las zonas afectadas es muy baja, “siendo el personal sanitario y las personas que trabajen en primera línea en la respuesta al brote el grupo con mayor riesgo de exposición”.El CCAES ha contactado con las oenegés para saber qué profesionales hay en el terrenoAsí se ha establecido un procedimiento de actuación para su seguimiento para aquellas personas que se encuentren desplazadas en las zonas afectadas por organizaciones que llevan a cabo tareas de emergencia sanitaria en el caso de que regresen de zonas con brotes activos de fiebres virales hemorrágicas. El CCAES ha establecido contacto con las oenegés para disponer de información actualizada sobre los profesionales sanitarios y otros profesionales dedicados a la ayuda humanitaria que hayan sido o vayan a ser destinados a las zonas afectadas y establecer el seguimiento de estos profesionales una vez están de regreso a España.¿Qué hacer a su regreso? El protocolo es claro: las personas que regresen de zonas afectadas deben permanecer atentas a su estado de salud durante los 21 días siguientes al retorno. Si durante ese período presentan algún síntoma compatible con la enfermedad deben aislarse inmediatamente y contactar con el teléfono de emergencias 112, informando de la sintomatología y del viaje reciente. En ningún caso deben acudir a urgencias ni a centros sanitarios sin previo aviso. Los síntomas de esta grave enfermedad (con una letalidad de hasta el 50%) son fiebre alta repentina, dolor de cabeza intenso, cansancio extremo, vómito, diarrea, erupciones en la piel y ojos rojos, entre otros.Redactora jefa de La Vanguardia en la delegación de Madrid, especializada en temas sociales. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.