Carlota Guindal 28/05/2026 12:49 Actualizado a 28/05/2026 17:09 Una vez conocido el sumario del caso Plus Ultra los investigados ya saben qué pruebas e indicios hay contra ellos. Mensajes, facturas, documentos, conversaciones o información tributaria que constan en la causa y ha servido para que el juez José Luis Calama haya afirmado, de manera indiciaria, la existencia de red de tráfico de influencias liderada por el expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Ahora empiezan los movimientos. Los investigados tienen tres opciones: negar todos los indicios, hacer piña entre todos ellos o hacerse un 'sálvese quien pueda'.El primero en salirse del tablero ha sido Julio Martínez Martínez, empresario y amigo personal de Zapatero. Hasta ahora, él ha defendido que fue contratado por Plus Ultra para labores de consultoría y asesoría y había separado estas funciones de su relación contractual con el expresidente del gobierno, quien habría hecho informes para él por un valor total de 490.000 euros en cuatro años. Lee tambiénPero Martínez no sabía qué había en la causa, principalmente porque estaba secreta. El lunes ya supo con qué contaba el juez y la Fiscalía Anticorrupción y hoy ha roto con su abogado por “diferencias irreconciliables” en la “estrategia” de defensa.Hay dos opciones. O bien, que el letrado le ofreciese llegar a un pacto con la Fiscalía Anticorrupción, reconocer los hechos y apuntar al expresidente o viceversa. Hasta ahora, la estrategia mantenida es la de negar los hechos y defender todos los contratos de asesoría y consultoría. Dentro de Martínez se ha roto algo.En paralelo, Rodríguez Zapatero está preparando ya su defensa para su declaración el próximo día 17 de junio ante el juez Calama. De esa declaración podría salir con medidas cautelares impuestas, siendo la más suave la retirada de pasaporte y prohibición de salir del país.El exlíder socialista está estudiando ya qué estretegia seguir y si va a ir de la mano de Martínez o van a romper en su estrategia. Pero lo que se sabe por otros procesos judiciales es que el primero que negocie con la Fiscalía, confiese y señale a los demás, tiene las de ganar. Pero todo eso pasaría por reconocer los delitos y habrá que ver hasta dónde está dispuesto cada uno de asumir.En el casdo de Zapatero tiene dos puntos débiles. El primero son sus hijas Alba y Laura, quienes a través de su empresa Whathefav han facturado a la empresa de Martínez, Análisis Relevante, por una suma total de 239.755 euros, y de otras sociedades de otros investigados, otros 700.000 euros.Estos dantos constan en la causa sobre las posibles influencias ejercidas en el Gobierno a favor de Plus Ultra para lograr un rescate de 53 millones de euros en el 2021. El segundo problema de Zapatero es que él es la presa de más valor en la causa y la que Anticorrupción va a querer atrapar. En el caso reciente por el amaño de contratos de mascarillas en el seno del Ministerio de Transportes, se ha podido demostrar que el mayor beneficiado ha sido el empresario Víctor de Aldama. Pactó con Anticorrupción, reconoció haber pagado recurrentemente al minsitro José Lius Ábalos y a su asesor Koldo García e incluso ha apuntado a pagos a otros altos cargos. A cambio, la pena a la que se enfrenta es muy inferior a la reclamada al exsocialista.Testigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusos