Segundo trimestre consecutivo en el que la principal métrica para medir la economía de EEUU sufre un importante tijeretazo en sus revisiones. El producto interior bruto (PIB) de la primera economía del planeta creció un 1,6% anualizado en el primer trimestre de 2026, cuatro décimas menos que lo reflejado en la lectura preliminar publicada el pasado 30 de abril por la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio. En el cuarto trimestre del año pasado, las sucesivas revisiones dejaron un crecimiento inicial del 1,4% anualizado en un exiguo 0,5%. En esta ocasión, la revisión a la baja no cambia el cuadro general: la economía de EEUU arrancó el año recuperando sensaciones antes de que la guerra de Irán lo haya cambiado todo.Repasando el desglose de la BEA, se aprecia una primera revisión a la baja en la tradicionalmente categoría más observada del mismo, al representar en torno a un 70% de la economía. El gasto en consumo personal se revisó de un 1,6% anualizado a un 1,4%, alejándose aún más del 1,9% del cuarto trimestre y del fuerte 3,5% del tercer cuarto de 2025.
Otra partida que recibe especial atención, y más aún desde que la Inteligencia Artificial ha entrado como un elefante en una cacharrería, es la inversión fija no residencial, que engloba los gastos empresariales en equipos e infraestructuras. En este caso, el crecimiento del 10,4% anualizado se ha revisado a la baja hasta un 10,1%. Los economistas han coincidido en señalar a las inversiones de equipamiento en torno a la IA como el gran motor de crecimiento en EEUU el año pasado con un empleo bastante débil.












