Florentino Pérez comenzó la presentación pública de su candidatura este miércoles lanzándose al ataque contra su rival, Enrique Riquelme, que se ha defendido este jueves a través de un comunicado en el que pide un debate televisado para que aclare lo que llama “sombras” en gestiones en las que han intervenido familiares del presidente. El todavía presidente le señaló como el instigador de una campaña subterránea en su contra, que aseguró que estaba “orquestada por los mismos que protagonizaron la etapa más siniestra de la historia del Real Madrid, la etapa de Ramón Calderón. Ya sabemos cómo acabó, con un presidente que tuvo que irse después de provocar la mayor vergüenza de nuestros 124 años de historia”.Atacó la composición de su candidatura y sus conexiones con aquella época: “Ahora se presentan los hijos [el padre de Riquelme fue directivo con Calderón], los cuñados e incluso los directivos [el vicepresidente que propone Riquelme, Antonio Medina, fue secretario de aquella junta], que no tienen el más mínimo pudor”. Riquelme le ha recordado su propia relación con este directivo: “El Sr. Pérez olvidó mencionar que también ha sido miembro de su dirección en la Fundación Real Madrid hasta la semana pasada y que dimitió para sumarse a nuestra candidatura”. El presidente del Madrid también había criticado el miércoles, citando una información de Bloomberg, un presunto préstamo al 54% utilizado por el empresario en una operación. Riquelme señala que el medio ha rectificado esa información, y aporta sus datos: “La operación a la se hace referencia se financió con una emisión de bonos corporativos en el mercado estadounidense de 2.000 millones de dólares al 7,25%”.El primer rival electoral de Florentino Pérez desde 2004 no se limita a defenderse en su comunicado, sino que le señala por falta de transparencia en su gestión. Apunta a sospechas sobre “la vinculación de sus familiares y amigos en el circuito de dirección e intermediación del club” y pide aclaraciones sobre “las relaciones de determinados miembros del entorno presidencial, como el señor Anas Laghrari, cuya influencia en operaciones estratégicas y con dudosas intermediaciones económicas, vinculadas al Real Madrid y a las palancas del Barcelona”.Riquelme cierra asegurando que pretende mantener una campaña “limpia, serena, centrada en las ideas de futuro para los socios”, pero el tono general de la contienda ha cambiado a solo diez días de las votaciones del 7 de junio.