Con el apoyo del gobernador de Texas, Greg Abbott, el fiscal general del estado y candidato a senador Ken Paxton confirmó que el estado recibirá unos 280 millones de dólares como resultado del acuerdo de conciliación alcanzado con Purdue Pharma y la familia Sackler, que había sido demandada por fomentar el consumo de opioides. Junto con 55 fiscales generales de todo el país, el acuerdo supera los 7.400 millones que se reparten entre los distintos estados y territorios.Los Sackler habían sido acusados en la demanda colectiva de haber promovido durante años su analgésico OxyContin, a sabiendas de que era muy adictivo y de que la venta de este producto les proporcionó miles de millones de dólares, destaca una información de Swissinfo. Según las cifras del gobierno, la crisis de los opioides ha causado más de 500.000 muertes por sobredosis en todo Estados Unidos.Además de la multimillonaria sanción, el acuerdo pone fin al control de la familia Sackler sobre Purdue Pharma. “Un consejo de administración elegido por los estados participantes en consulta con los demás acreedores determinará el futuro de la empresa, que seguirá bajo supervisión”, detalla Swissinfo.Este acuerdo es el mayor alcanzado hasta la fecha con empresas a las que se responsabiliza por la crisis de los opioides. Ocurre después de que la Corte Suprema de Justicia anulara en junio de 2025 otro acuerdo similar, alcanzado con los Sackler y Purdue Pharma, en el cual la familia quedaba exenta de toda responsabilidad legal.¿Qué papel tuvo Texas en el litigio?En un comunicado oficial, el fiscal general Paxton recuerda que tuvo un papel fundamental en el proceso que llevó a la bancarrota a Purdue en 2019. Un año antes, había presentado una demanda, junto con la coalición de 55 estados y territorios, y luego negoció un nuevo acuerdo. El acuerdo proporciona fondos a comunidades de todo el país, así como a víctimas individuales y otros grupos que presentaron reclamos a lo largo de estos años. “Durante años, he luchado incansablemente para garantizar que las grandes farmacéuticas paguen por su responsabilidad en la crisis de los opioides, y este acuerdo es un paso importante para lograr justicia para las víctimas”, declara Paxton.Agrega que “si bien ninguna cantidad de dinero puede deshacer la devastación causada por la crisis de los opioides, estos fondos se utilizarán tanto para exigir responsabilidades a Purdue Pharma y a la familia Sackler como para ayudar a los afectados a recuperarse y reconstruir sus vidas”.Además, el acuerdo prohíbe a los Sackler la venta de opioides en Estados Unidos y proporciona fondos para el tratamiento, la prevención y la recuperación de la adicción a comunidades de todo el país durante los próximos 15 años. La mayor parte de los fondos del acuerdo se distribuirá entre los estados en los primeros tres años.El pago del acuerdo por parte de los Sackler (Purdue ya pagó 900 millones) se realizará de la siguiente manera: 1.500 millones en mayo de 2026.500 millones en mayo de 2027.500 millones en mayo de 2028.400 millones en mayo de 2029.El acuerdo judicial también implica que las operaciones de fabricación de Purdue se transfieren, con efecto inmediato, a Knoa Pharma, la cual estará supervisada por un consejo de administración que no tiene relación alguna con la anterior empresa.También impide que Knoa comercialice opioides y establece un supervisor independiente que limitará el riesgo de desvío, es decir, la transferencia o el robo ilícito de opioides recetados. Asimismo, el acuerdo garantiza que Purdue y la familia Sackler harán públicos más de 30 millones de documentos relacionados con su negocio de opioides.