Durante la grabación del álbum Sticky Fingers en 1971, en Londres, Keith Richards y Mick Jagger protagonizaron uno de los desacuerdos más recordados de The Rolling Stones. La elección de Jagger para hacerse cargo de la guitarra eléctrica en la canción Sway, tomó por sorpresa a Richards, quien siempre defendió su propia manera de abordar ese instrumento. Según American Songwriter, la decisión marcó un momento clave en la historia del grupo.En ese periodo, la banda atravesaba una fase de transformaciones. Sticky Fingers representó el primer trabajo importante tras la salida de Brian Jones, lo que impulsó nuevas dinámicas internas. En “Sway”, Jagger optó por tocar la guitarra rítmica, mientras Richards mantuvo una postura crítica sobre el resultado logrado. La tensión llamó la atención tanto de los fans como de la prensa especializada.PUBLICIDADDe acuerdo con el portal especializado en música, Richards afirmó: “No funciona igual con la guitarra eléctrica. No es lo suyo. Si pudiera evitarlo, jamás le dejaría tocar la eléctrica”. Con este comentario, el guitarrista dejó clara su visión sobre el aporte de Jagger en la canción, incluso comparando su estilo con el de Bob Dylan, cuya interpretación eléctrica tampoco considera satisfactoria.