MIAMI (AP) — El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha instruido discretamente a fiscales federales en Miami que eviten llevar a cabo investigaciones penales contra la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien desde hace tiempo ha sido un objetivo de la DEA, según funcionarios y exfuncionarios policiales de Estados Unidos, en la más reciente señal de un acercamiento en las relaciones entre la Casa Blanca y la nación sudamericana.No está claro si los fiscales habían implicado a Rodríguez en algún delito ni si los investigadores avanzaban hacia una acusación formal. Un portavoz del Departamento de Justicia indicó en un correo electrónico que “nunca hubo una investigación sobre ella que cerrar”.Pero registros de la DEA obtenidos por The Associated Press este año muestran que su nombre aparecía de manera constante en el radar de las agencias policiales federales al menos desde 2018, aunque nunca ha sido acusada penalmente en Estados Unidos, a diferencia de otros altos funcionarios venezolanos.
La instrucción de pausar el escrutinio sobre Rodríguez tenía como propósito no entorpecer los empeños del gobierno para estabilizar Venezuela tras la captura de su predecesor, Nicolás Maduro, entre otras razones, dijo el funcionario. No estaba claro si la Casa Blanca, que remitió las consultas al Departamento de Justicia, participó en la decisión.











