El Tesoro le recompró Letras Intransferibles al Banco Central por $18,4 billones con las utilidades que antes le había girado la entidad.El equipo económico avanzó con la limpieza del balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Esta semana logró una importante reducción de las letras que fueron emitidas durante diferentes gobiernos kirchneristas para acceder a reservas con el objetivo de pagar deuda externa. Pese a ello, siguen surgiendo críticas por parte de analistas que hablan de una “contabilidad creativa” y que aseguran que el ministro de Economía, Luis Caputo, tendrá un margen de acción limitado respecto a los pesos que quedarán depositados en el Tesoro si no quiere incurrir en emisión monetaria, un palabra prohibida en la gestión de Javier Milei.En las últimas horas, el Gobierno formalizó la cancelación de un importante volumen de Letras Intransferibles (LI) que componían los activos del BCRA, en el marco de una operatoria articulada previamente con la transferencia de utilidades del BCRA al Tesoro Nacional. PUBLICIDADLa decisión, según detallaron en el Ministerio de Economía, tenía como propósito reducir la deuda bruta del Estado y modificar la composición patrimonial de la entidad monetaria. La medida se oficializó a través de la Resolución Conjunta 27/2026 publicada en el Boletín Oficial, que habilitó una recompra de LI al BCRA por un valor efectivo de 18,4 billones de pesos.Las Letras Intransferibles son títulos de deuda que el Tesoro Nacional comenzó a emitir en enero de 2006 durante el gobierno de Néstor Kirchner y que se entregaron al BCRA a cambio de reservas internacionales. Estos papeles se utilizan únicamente para pagos de deuda pública externa y no cotizan en el mercado de valores. A lo largo de los años, el stock se incrementó y pasó a representar un componente relevante del activo del Central.PUBLICIDADEl BCRA le giró al Tesoro más de $24 billones en concepto de utilidades. (REUTERS/Agustin Marcarian)Tras la operación, el jefe de Research de Romano Group, Salvador Vitelli, sostuvo que el Tesoro recompró un valor nominal original de USD 20.434 millones, pero pagando un monto efectivo de USD 13.225 millones a un tipo de cambio de $1.391 por dólar. Esta diferencia representó un “ahorro” de USD 7.209 millones para el Tesoro, que accedió a los títulos por debajo de su valor nominal, mientras el BCRA registró una ganancia contable cercana a 4.950 millones de dólares. Según Vitelli, la paridad promedio ponderada de recompra fue del 65 por ciento. El BCRA tenía valuados estos activos a una paridad inferior, lo que explicó el resultado contable favorable en su balance.PUBLICIDADEn términos totales, la operatoria permitió reducir las existencias de este instrumento en manos del BCRA en aproximadamente un 50% en relación con el nivel previo a la intervención. La reciente recompra y cancelación de estos instrumentos constituyó una de las principales apuestas oficiales para sanear cuentas públicas y modificar la relación financiera entre el Tesoro y el Banco Central.Algunos especialistas sostienen que la operatoria constituye un “pasa manos” entre dos organismos estatales. El giro de utilidades generó críticas de analistas tanto por la posterior recompra de letras como por los $6 billones que permanecerán depositados en la cuenta del Tesoro en el Banco Central, así como por los movimientos autorizados para evitar la emisión monetaria.PUBLICIDADEl 21 de mayo, los depósitos del Tesoro en el Banco Central saltaron a $ 29 billones con el giro de utilidades.Tras el anuncio de la transferencia entre entidades, Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, fue uno de los que cuestionó la medida y reclamó mayor consistencia en la contabilidad de las autoridades monetarias: “Hay que cortar con la contabilidad creativa y ser consistente”. Caamaño indicó que cancelar LI con utilidades devengadas, que no son resultados efectivamente realizados, no mejora el balance del Central ni reduce la deuda consolidada del sector público, que incluye tanto al Tesoro como al propio BCRA. Además, señaló que la autoridad monetaria considera los giros de utilidades devengadas como una fuente de financiamiento monetario para el Tesoro y calificó el efecto final de la maniobra como neutro, siempre que los depósitos no se utilicen para otros fines.PUBLICIDAD“No es monetariamente expansivo porque los pesos van a la cuenta del Tesoro en el BCRA (entonces no hay efecto monetario). Y esos pesos solo se van a usar exclusivamente para cancelar deuda en pesos o en dólares”, comentó una fuente del Palacio de Hacienda a Infobae.Hasta el momento, el último informe monetario diario, al 21 de mayo, los deposito en moneda nacional del Tesoro en el BCRA estaban en $29 billones (tras el giro de las utilidades) mientras que en moneda extranjera estaban en 2.388 millones de dólares. Luego de la recompra de Letras Internas del Tesoro al Banco Central, se prevé una reducción en la presión sobre los pesos. Los analistas, en tanto, continuarán observando el destino de los $6 billones transferidos en concepto de utilidades.PUBLICIDAD
El Gobierno redujo a la mitad una deuda que el kirchnerismo había contraído con el BCRA para conseguir dólares
El Tesoro concretó la recompra de siete Letras Intransferible al Banco Central con fondos del propio organismo monetario. Los cuestionamientos de los analistas sobre la “contabilidad creativa”











