La posible pérdida del grado de inversión de México tendría implicaciones sobre los mercados financieros, el tipo de cambio, el costo del financiamiento y el crecimiento económico, advirtió Banamex.El área de Estudios Económicos del banco señaló que el panorama para la calificación soberana del país se deterioró tras el recorte de Moody’s y el cambio de perspectiva de S&P, lo que incrementa el riesgo de que México pierda el grado de inversión en el mediano plazo.De acuerdo con el reporte, México se encuentra en el último escalón dentro del umbral de grado de inversión en dos de las principales agencias calificadoras, por lo que un choque adverso o la persistencia de bajo crecimiento y fragilidad fiscal podría derivar en una nueva degradación crediticia.Lee también Citi se consolida entre bancos con importancia sistémica en México; ocurre un año de separarse de BanamexBanamex explicó que uno de los principales efectos sería la exclusión automática de ciertos instrumentos financieros por parte de inversionistas institucionales y fondos que sólo pueden mantener deuda con grado de inversión. Esto provocaría ventas de bonos mexicanos y presiones sobre el tipo de cambio.El documento agrega que una baja de calificación también elevaría el rendimiento de los bonos soberanos debido al aumento en la percepción de riesgo.Citó estimaciones del Banco Mundial que apuntan a incrementos promedio de hasta 138 puntos base en las tasas de interés de deuda gubernamental cuando un país pierde el grado de inversión.Banamex indicó además que México podría enfrentar una salida del índice World Government Bond Index (WGBI), referencia global para deuda soberana. Sostiene que México todavía puede evitar una degradación con disciplina fiscal e impulso a la inversión privada. Foto: Freepik (Magnific)Según sus estimaciones, si el país pierde el grado de inversión, las ventas automáticas de bonos mexicanos por parte de fondos pasivos podrían rondar los 28 mil millones de dólares.El análisis también prevé volatilidad y depreciación cambiaria derivadas de un rebalanceo de portafolios y un aumento en las primas de riesgo. No obstante, el banco consideró que México cuenta con amortiguadores como reservas internacionales, flujos de remesas, inversión extranjera directa y un sistema financiero capitalizado que podrían moderar el impacto.En materia fiscal, Banamex advirtió que mayores tasas de interés elevarían el costo financiero de la deuda pública. Recordó que el costo financiero proyectado para 2026 equivale a 4.1% del PIB y señaló que un aumento de 100 puntos base en tasas implicaría mayores presiones sobre las finanzas públicas durante los próximos años.El banco añadió que la pérdida del grado de inversión tendría efectos sobre empresas, bancos y emisores privados debido al llamado “techo soberano”, mecanismo mediante el cual las calificadoras limitan la nota crediticia de compañías al nivel del soberano.Lee también Moody’s podría bajar calificación de México tras ajuste de S&P, prevé Banamex; la tiene en “Baa2” con perspectiva negativaBanamex sostuvo que el deterioro crediticio también afectaría el crecimiento económico. Explicó que menores flujos de inversión y mayores tasas de interés podrían provocar la cancelación o postergación de proyectos productivos, con efectos sobre el empleo y la expansión del PIB.El reporte señaló que las principales agencias calificadoras observan un deterioro simultáneo en crecimiento económico, fortaleza fiscal, entorno institucional y riesgos externos. Destacó que las preocupaciones se concentran en déficits elevados, aumento de deuda, bajo crecimiento y apoyos recurrentes a Pemex y CFE.Pese a ello, Banamex consideró que todavía existe margen para evitar la pérdida del grado de inversión mediante una estrategia de consolidación fiscal, fortalecimiento de las finanzas públicas y mayor impulso a la inversión privada.