Tras los bombardeos del lunes a sitios de misiles y embarcaciones, el alto el fuego, decretado hace mes y medio, volvió este miércoles a estar con respiración asistida, muy frágil. El ejército de Estados Unidos realizó este miércoles otra ronda de ataques contra Irán.Los militares estadounidenses derribaron múltiples drones entrantes y atacó como autodefensa una base de control terrestre dentro de Irán que, según la evaluación militar, representaba una amenaza directa para las fuerzas estadounidenses y el transporte marítimo comercial, indicaron fuentes del gobierno de EE.UU. citadas por los mediosLos ataques tuvieron lugar cerca de la ciudad de Bandar Abbas, en el sur de Irán, al igual que dos días antes. Esas fuentes describieron los bombardeos como defensivos porque los drones representaban una amenaza para las fuerzas estadounidenses cerca del estrecho de Ormuz y para los buques comerciales que transitaban por la zona.En concreto señalaron que fueron derribados cuatro drones y lanzaron bombas a una estación de control terrestre en la citada ciudad portuaria porque estaban a punto de lanzar un quinto artefacto en un aparato no tripulado.Un funcionario afirmó que los ataques fueron limitados y precisos, y no representan una reanudación de las operaciones militares a gran escala contra Irán. “Estas acciones fueron medidas, puramente defensivas y destinadas a mantener el alto el fuego”, subrayó. Los drones, que a partir de estas informaciones pertenecían al cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní, no alcanzaron ningún objetivo militar ni civil.Irán condenó el ataque previo calificándolo de “violación flagrante del alto el fuego”. Prometió que el gobierno iraní “no dejará sin respuesta ningún acto de hostilidad”.Los ataques se producen cuando el presidente Trump presiona a Irán para alcanzar un acuerdo de más largo plazo con Estados Unidos, mientras amenaza con reanudar una campaña de bombardeos a gran escala si Irán no acepta sus condiciones.Durante el fin de semana, el presidente expresó optimismo. Sostuvo que un acuerdo de paz había sido “en gran parte negociado”, dándolo por prácticamente por hecho e inminente. Pero este el miércoles Trump parecía menos confiado y dijo en una reunión de su gabinete que Estados Unidos “no está satisfecho” con las concesiones de Teherán. “Tal vez tengamos que volver y terminarlo, tal vez no”, recalcó Trump, si bien añadió que cree que Irán quiere llegar a un pacto.Así que insistió en que las conversaciones van “muy bien”. “Creo que están empezando a darnos las cosas que tienen que darnos”, afirmó. “Y si lo hacen, estupendo, y si no lo hacen, entonces el hombre que está a mi izquierda tendrá que acabar con ellos”, avisó, apuntando al secretario de Defensa Pete Hegseth. El jefe militar recalcó en su turno de palabra que “el Pentagono lo tiene todo listo por si se necesita finalizar el trabajo”.El acuerdo que se está discutiendo implicaría un proceso de dos etapas. Primero, Irán permitiría de inmediato la apertura del estrecho de Ormuz a cambio de que Estados Unidos levantara su bloqueo sobre los puertos iraníes y permitiera el flujo de su petróleo. Ambas partes negociarían después un mecanismo para que Irán renuncie a su programa nuclear. La condición ineludible para la Casa Blanca es que la república islámica no pueda obtener el arma atómica.La televisión pública iraní difundió este miércoles un borrador en el que las fuerzas estadounidenses se retirarían del entorno y levantarían el bloqueo de los puertos iraníes a cambio de que la república islámica reabriera el estrecho, aunque el propio Irán y Omán se encargarían de la gestión.Este borrador fue descalificado por la Casa Blanca como “una invención total”. Durante es reunión de su gabinete, Trump fue tajante sobre las negociaciones en torno al estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica para el petróleo y el gas que Irán cerró de facto una vez que EE.UU. e Israel iniciaron el conflicto bélico el pasado 28 de febrero.“El estrecho va a estar abierto para todo el mundo como aguas internacionales y no bajo control iraní. Nadie va a controlarlo, nosotros vigilaremos, esto forma parte de las discusiones”, subrayó.“Es un memorando de entendimiento para acelerar las cosas; una de las cosas que va a suceder es que Ormuz se abrirá inmediatamente, pero va a ser perfecto. No hice todo esto para conseguir un acuerdo mediocre”, apostilló Trump, reiterando que Irán no accederá al armamento nuclear.Descartó, además, la idea de permitir que Rusia o China tomaran el control de las reservas nucleares de Irán, de su uranio enriquecido. “No, eso no me haría sentir cómodo”, replicó. Y volvió a insistir en que los países árabes de la región han de suscribir los acuerdos de Abraham para la convivencia y aceptación de Israel. “Nos lo deben”. Y si no lo hacen “no creo que debamos firmar” con Irán.Trump sugirió además que Teherán estaba “negociando con lo justo”, porque “su marina ya no existe, su fuerza aérea ya no existe, todo ha desaparecido” y “su economía está en caída libre”. Sin embargo, las evaluaciones de la inteligencia estadounidense muestran que Irán tiene acceso operativo a numerosos emplazamientos de misiles a lo largo del estrecho de Ormuz, lo que sugiere que las fuerzas armadas del país siguen siendo mucho más fuertes de lo que el presidente difunde.