La Fórmula 1 inició la actividad en Montreal el jueves con las reuniones de los equipos para planificar estrategias (briefing), la caminata de reconocimiento por el trazado (track walk), el ensamblado de los coches y los compromisos de Marketing y prensa de los pilotos. El viernes los equipos arrancaron la actividad oficial en los entrenamientos libres y un cambio dispuesto por la FIA, conforme a los ajustes del reglamento, que fue clave para las carreras del fin de semana.
Antonelli sigue a pura sonrisas en la temporada
Qué cambió
La FIA determinó una reducción en el nivel de recarga máxima del MGU-K (motor eléctrico) según pautas acordadas con los motoristas y los equipos, que cambiará según las características de cada circuito y fijó para Canadá un máximo de 6 MJ (Mega Jules, medida de energía), en Australia fueron 7 MJ, en China 9 y en Japón y Miami 8. Este cambio fue un factor determinante, ya que redujo el nivel de gestión de los pilotos, logrando una competición más fluida, sin tanto Clipping ni Lift&Coast (técnicas de recuperación de energía) que reducen sensiblemente la velocidad en pista.
Con esta medida la FIA intenta recuperar la esencia de la categoría, reduciendo la gestión de los pilotos para lograr una competición más ‘natural’ sin obligarlos a estar pendientes de la recuperación de energía, en un circuito que además facilita la recarga por las fuertes frenadas. Recargar menos permitió a los pilotos sostener la potencia por más tiempo en las rectas y luchar por las posiciones, dando lugar a increíbles duelos y adelantamientos genuinos, no producto de la gestión energética. Por primera vez en la temporada, las carreras recuperaron la intensidad y la emoción que caracterizan a la F1.














