La empresaria argentina Wanda Nara exhibió en su cuenta de Instagram los detalles arquitectónicos de su residencia campestre ubicada en las inmediaciones del Lago di Como, en Italia, una propiedad que combina la estética tradicional lombarda con mobiliario de alta gama y amplios ventanales hacia los paisajes naturales europeos.La residencia principal se destacó por una imponente fachada de piedra y maderas nativas que preservó el diseño original de las antiguas villas rurales de la región. En el interior, los espacios integrados contaron con techos altos con tirantes expuestos que aportaron calidez y una impronta rústica a cada uno de los salones principales de la vivienda.El diseño de los interiores priorizó una paleta cromática neutra donde predominaron los tonos beige, visón y gris pardo. Los sillones y las mesas de mármol de Carrara consolidaron un estilo refinado, complementado por sutiles detalles decorativos de lujo y alfombras que aparentan ser tejidas a mano.Las galerías exteriores se estructuraron como extensiones directas de las salas de estar mediante cerramientos vidriados. Esta disposición arquitectónica facilita el ingreso constante de luz natural y ofrece una visión panorámica despejada hacia el espejo de agua, rodeado por una frondosa vegetación de coníferas y arbustos locales.Cómo son los ambientes de la casa de Wanda Nara en ItaliaUn amplio comedor principal funcionó como el núcleo de las reuniones familiares durante las estadías de la conductora en el continente europeo. El mobiliario incluyó una mesa de madera maciza para doce comensales, iluminada por imponentes arañas de cristal que aportaron un matiz clásico y sofisticado al ambiente residencial.La cocina de la propiedad adoptó un concepto moderno e industrial sin perder el lazo con el entorno campestre. Equipada con electrodomésticos de última generación en acero inoxidable, incorporó mesadas de granito oscuro y banquetas altas de cuero que generaron un contraste armónico con las paredes revestidas en azulejos de estilo artesanal.Los dormitorios del ala superior mantuvieron una línea estética minimalista orientada al descanso y al confort visual. Cada habitación dispuso de grandes ventanales con acceso a balcones aterrazados particulares, desde donde se observaban los amaneceres sobre las montañas alpinas que enmarcan la exclusiva localidad italiana del norte de Milán.El sector del parque exterior incluyó una pileta climatizada de borde infinito orientada de forma simétrica hacia el lago. Alrededor de la zona de baño, se dispusieron reposeras de madera teca y sombrillas de lona náutica blanca, creando un espacio de relajación que respetó el entorno ambiental y la privacidad demandada por la familia.