El enigma histórico y arqueológico en torno al Arca de Noé sumó un sorprendente capítulo cartográfico. Un mapa antiguo confeccionado en el siglo XVI parece haber señalado el lugar de descanso de la embarcación bíblica casi 440 años antes de que los investigadores modernos pusieran en marcha los proyectos de exploración tecnológica actuales en Medio Oriente. El llamativo detalle permanecía oculto a la vista del público general dentro de una monumental obra maestra de la geografía del Renacimiento. Se trata del mapamundi primitivo más grande que se conoce, una pieza creada en 1587 por el noble y cartógrafo italiano Urbano Monte. El planisferio, que destaca por sus elaboradas ilustraciones de continentes, tierras inexploradas y criaturas mitológicas, esconde en uno de sus márgenes una pequeña pero precisa representación del Arca de Noé reposando sobre las montañas de Ararat, ubicadas en la actual Turquía. La ubicación coincide con lo descrito en el texto bíblico de Génesis 8:4 y con los sectores donde entusiastas y científicos intentan determinar la veracidad del relato. Megatemplo mormón en el centro porteño: cómo será la obra que tendrá una imponente escultura de Jesús

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