El anuncio del Gobierno sobre la reducción de retenciones para el trigo y la cebada, que pasarán del 7,5% al 5,5% desde junio, generó alivio en el sector agropecuario. Para el economista, Tomás Rodríguez Zurro, la medida puede modificar las decisiones de siembra de cara a la próxima campaña fina, en un contexto atravesado por el aumento de costos y la incertidumbre internacional.

El especialista recordó que Argentina es uno de los pocos países que mantiene este tipo de gravámenes sobre las exportaciones agropecuarias. En ese sentido, destacó que “sin duda que es un aliciente esta rebaja de retenciones para los márgenes de cara a la nueva cosecha fina que se está por sembrar”.

El impacto en la próxima campaña de trigo

Rodríguez Zurro explicó que la medida llega en un momento clave, ya que existían dudas sobre la superficie que finalmente se destinaría al trigo durante el invierno. Según precisó, antes del anuncio oficial se proyectaba una caída de unas 500 mil hectáreas sembradas respecto de la campaña anterior.

El economista sostuvo que el beneficio no tendrá gran efecto sobre la cosecha actual porque buena parte del volumen ya fue comercializado. “De las 19 millones de toneladas que nosotros estimamos que se van a exportar en la campaña, ya hay vendidas casi 14”, afirmó.