Una falla estructural insólita transformó una tarea de mantenimiento rutinaria en una trampa mortal dentro del Aeroparque Jorge Newbery. El desprendimiento de un tablero eléctrico sobre una red de prevención de incendios desató una fuga masiva de gas en una sala de máquinas, dejando como saldo un operario fallecido y otro herido. El incidente encendió las alarmas en la terminal aérea y puso bajo la lupa los protocolos de seguridad de las empresas subcontratadas que operan en el aeropuerto porteño. La tragedia se desencadenó en un cuarto técnico ubicado en la planta alta del hall central, muy cerca de la puerta de emergencia del sector de preembarque nacional. Según la reconstrucción del hecho, dos empleados de la firma contratista Maxiseguridad revisaban la instalación de tubos de dióxido de carbono (CO2) cuando la pesada estructura de un tablero cedió y cayó directamente sobre ellos. El impacto golpeó de lleno contra una de las válvulas de seguridad de los cilindros, provocando el escape de gas que dejó a los trabajadores encerrados.
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