“Estoy vivo para contarlo”.Así resume el jinete puertorriqueño Edgar Zayas la aparatosa caída que sufrió el lunes en el Hipódromo Aqueduct, en Nueva York, donde salió expulsado de su caballo, cayó de espaldas sobre la pista y luego fue arrollado por el propio ejemplar.En entrevista con El Nuevo Día, Zayas reconstruyó el accidente, habló de las secuelas y agradeció poder hacerlo desde casa y no desde una cama de hospital.“Pudo haber sido feo”, dijo el jinete, esposo, padre e hijo que evitó un desenlace mucho peor. “Gracias a Dios estoy bien. Machuca’o, como decimos, con cortadas en la cara y en las manos. Pero bien”. Zayas fue expulsado el lunes de su caballo a unos 10 pies de altura. Cayó de espaldas sobre la pista y, además, el caballo le pasó por encima.“He tenido bastantes caídas, pero esa fue rara, porque salí disparado”, contó. “Casi siempre uno cae hacia abajo del caballo, no sale catapultado”.Glint, su caballo, explicó Zayas, salió de la gatera con un paso en falso. El ejemplar solo ve por el ojo derecho, aunque posee un gran pedigrí: es hijo de Street Sense.Edgard Zayas, Glint Unscathed After Scary Spill At Aqueducthttps://t.co/WSCSsBn0w5— Jockeys'Guild (@JockeysGuild) May 27, 2026
“No podían creer que yo estuviera bien”: Edgar Zayas revive su brutal caída
El jinete puertorriqueño describe cómo salió expulsado de su ejemplar durante la cartelera de Memorial Day en Aqueduct













