La Paz (EFE).- Las protestas callejeras y bloqueos de carreteras liderados por sindicatos campesinos, obreros y seguidores del exmandatario de Bolivia, Evo Morales, que exigen la renuncia del presidente boliviano Rodrigo Paz se mantienen este miércoles, en medio de dos iniciativas distintas que buscan establecer diálogos para resolver los conflictos.
Uno de los espacios de diálogo se desarrolla por una convocatoria del vicepresidente Edmand Lara, quien también preside la Asamblea Legislativa y es declarado opositor al Gobierno, y de los jefes de bancada de las fuerzas con representación en el Parlamento, quienes participan en ese espacio junto a representantes de algunos sectores en conflicto.
También participan representantes de la Iglesia católica y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de la ciudad de El Alto, el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya. En representación del Gobierno, acuden los ministros de la Presidencia, José Luis Lupo, y de Educación, Beatriz García.
«Llegamos a este espacio de diálogo convocado por el Legislativo con la misma esperanza y convicción con las que hemos participado siempre de este tipo de encuentros: de que el diálogo es el camino para encontrar soluciones», dijo Lupo en sus redes sociales.













