Lo primero que salta en el desglose de gastos de la campaña del multimillonario Tom Steyer es el nombre de Debra Schommer Media Group, una firma de consultoría especializada en la compra de espacios publicitarios políticos en medios de comunicación y plataformas digitales. En su intento por convertirse en el próximo gobernador de California, el candidato demócrata ha gastado a manos llenas: más de 195 millones de dólares, según datos recopilados por la firma de seguimiento publicitario AdImpact. La mayor parte de ese dinero (más de 155 millones) fueron a parar a Debra Schommer. Con semejante desembolso, el magnate rompió el récord de la campaña más costosa para un cargo estatal en la historia de Estados Unidos. Y toda esa fortuna ha salido de su propio bolsillo.Steyer, quien amasó su riqueza como fundador de una de las firmas de inversión más grandes de San Francisco, ha gastado 20 veces más de lo invertido por su rival más cercano, el demócrata Xavier Becerra, exsecretario de Salud durante el Gobierno de Joe Biden. Ese despliegue de dinero ha generado críticas de quienes lo señalan de tratar de influir en la contienda a través de su capacidad financiera.A pocos días de las elecciones primarias en el Estado, los anuncios de Steyer inundan la televisión, la radio y el internet. Muchos de ellos van dirigidos contra Becerra, en un esfuerzo por quitarle la ventaja en las encuestas. El otro contendiente de peso es el republicano Steve Hilton, un comentarista político respaldado por el presidente Donald Trump. Pese a la enorme disparidad en el gasto de campaña, los tres luchan con poca distancia respecto a la intención de voto para pasar a la siguiente ronda. California utiliza un sistema de elecciones primarias abiertas, conocido como jungle primary, en el que los dos candidatos más votados avanzan a las elecciones generales de noviembre, sin importar su partido político.Steyer no solo ha recurrido a los medios tradicionales. También ha reclutado a un ejército de influencers, a quienes ofrece pagos mensuales de al menos 1.000 dólares a cambio de publicar videos en redes sociales donde elogian sus propuestas y arremeten contra Becerra. “Cuando él se sumó a la contienda, dije: no hay manera de que vote por ti, eres el resultado de todo lo que está mal en el sistema: eres un multimillonario intentando comprar la elección. Y ahora él es el único candidato en el escenario dispuesto a hablar sobre un problema que creo es tan esencial para la podredumbre de la política estadounidense”, expresó en un video uno de los creadores de contenido que forma parte de la nómina de Steyer.Un reportaje del diario The New York Times puso bajo escrutinio un pago inicial de 100.000 dólares que el demócrata le dio a Carlos Eduardo Espina, quien es considera uno de los influencers de noticias más populares del país, por sus más de 23 millones de seguidores en TikTok, Instagram, YouTube y Facebook. Más tarde, el propio creador de origen uruguayo y radicado en Texas, reveló en un video que esperaba cobrar un total de 400.000 dólares, una cifra que fue confirmada por la campaña del multimillonario.Becerra tampoco se ha quedado de brazos cruzados. Uno de sus anuncios de campaña muestra imágenes apacibles de los bosques y desiertos de California, acompañadas por el sonido de un río que corre, el canto de los pájaros y las olas rompiendo en la playa. Entonces aparece el mensaje: “Puede detener los interminables anuncios de Tom Steyer. Vote por Xavier Becerra”.Un dato revelador es que Steyer ya superó, cuando aún falta un largo trecho para elegir al gobernador de California, la marca histórica de la republicana Meg Whitman, quien en 2010 gastó 178,5 millones de dólares (gran parte de su propio bolsillo) en una fallida campaña por la gubernatura frente al demócrata Jerry Brown. Si logra avanzar a las elecciones generales de noviembre, Steyer dejaría un precedente de gasto electoral difícil de igualar.La magnitud de su chequera también ha llamado la atención a nivel nacional. Ningún otro aspirante a un cargo de elección popular ha gastado tanto dinero como él este año. Según la firma AdImpact, Steyer rebasó los 83 millones de dólares invertidos en publicidad por Rick Jackson, ejecutivo del sector salud y candidato republicano a la gubernatura de Georgia. En tercer lugar aparece, en esa misma contienda, el vicegobernador republicano Burt Jones, con un desembolso cercano a los 31 millones de dólares.