Todo cambia para que todo siga; el movimiento de Noelia Arroyo ha funcionado. La alcaldesa de Cartagena ha destituido este miércoles a los dos concejales de Vox que formaban parte de su gobierno, Gonzalo López Pretel y Diego Lorente, y horas después ha conseguido lo que buscaba: Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo, los dos ex concejales de Vox no adscritos cuyas firmas sostenían la moción de censura prevista para el 2 de junio, han anunciado en un comunicado que no votarán a favor de ella. La moción, impulsada por el cartagenerista Movimiento Ciudadano (MC), PSOE y Sí Cartagena, necesitaba sí o sí los 14 votos de todos sus firmantes para prosperar.
El comunicado, fechado este mismo miércoles 27 de mayo en Cartagena, lo firman ambos ediles y supone un giro radical respecto a su posición de apenas dos semanas. “Creemos que lo más responsable y beneficioso para Cartagena es mantener la estabilidad institucional durante el tiempo que queda de legislatura”, justifican, alegando también su preocupación ante “la posibilidad de facilitar la entrada del PSOE en el Gobierno municipal” en un momento de “incertidumbre política” en España.
Salinas y Sánchez del Álamo arremeten contra la dirección de Vox y afirman que “las conversaciones y negociaciones relacionadas con esa posible moción de censura fueron iniciadas por Rubén Martínez Alpañez, portavoz del Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea Regional de Murcia, junto a miembros de la dirección nacional del partido”. Una acusación directa que contradice de frente la versión del propio Alpañez, quien horas antes había negado cualquier implicación y anunciado acciones legales contra ellos.









