Ilustración que representa a Amado Carrillo Fuentes, Juan José Esparragoza Moreno y Daniel Arizmendi como ramas de un árbol, cuyo tronco es el mapa de Morelos, simbolizando la compleja red criminal. (Imagen Ilustrativa Infobae)El 20 de mayo de 2026, elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) detuvieron a seis funcionarios de Morelos acusados de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Entre los detenidos había un presidente municipal en funciones, un exalcalde, el secretario y el tesorero de un ayuntamiento, un oficial mayor y una excandidata. El alcalde de Cuautla, Jesús Corona Damián, permanece prófugo.PUBLICIDADLa FGR confirmó que una estructura criminal presuntamente encabezada por Júpiter Araujo Bernard, alias “El Barbas”, habría logrado infiltrar al menos ocho municipios de Morelos mediante el financiamiento de campañas electorales y la intimidación de actores políticos. Sin embargo, para quienes conocen la historia de Morelos, no fue una sorpresa.Morelos no cayó en manos del narco en 2024, ni en 2018, ni en 2012. Desde los años 90, cuando los capos más poderosos del país eligieron Cuernavaca como lugar de residencia y operaciones, el estado ha sido territorio estratégico para el crimen organizado. PUBLICIDADDetenidos en Operación Enjambre. Crédito: Gabinete de SeguridadLo que cambió con el tiempo no fue la presencia del narco, sino su forma de operar: de las mansiones con fiestas de madrugada custodiadas por policías judiciales, a alcaldes llevados a punta de pistola a reuniones en fincas del oriente.Amado Carrillo y El Azul: cuando los capos vivían a 300 metros del gobernadorLa historia moderna del narco en Morelos arranca por 1994, durante el gobierno del priista Jorge Carrillo Olea. Ese año, dos de los capos más poderosos del país eligieron Cuernavaca como base de operaciones: Amado Carrillo Fuentes, alias “El Señor de los Cielos”, y Juan José Esparragoza Moreno, alias “El Azul”, ambos del Cártel de Juárez.PUBLICIDADCarrillo Fuentes se instaló en una lujosa residencia en la exclusiva zona de Vista Hermosa, sobre la calle Río Amacuzac esquina con Calzada de los Estrada. Esparragoza ocupó la llamada Casa de la Amapola, ubicada sobre el Paseo del Conquistador, en Cuernavaca. Julio César Chávez junto a su hijo con "El Azul" y Amado Carrillo Fuentes, narcotraficantes mexicanos (Foto: Reddit/u/dev_yo)Ambas propiedades estaban a apenas 300 metros de la Casa de Gobierno estatal, según documentó el periodista Jorge Fernández Menéndez en una de sus columnas para Excélsior. PUBLICIDADSegún el periodista, los capos contaban con la protección de funcionarios de alto nivel. El más relevante fue Armando Martínez Salgado, jefe de la Unidad Antisecuestros de la Policía Judicial de Morelos.El 28 de diciembre de 1996, cuando Esparragoza organizó una fiesta por sus 25 años de casado en un hotel de Cuernavaca propiedad de Amado Carrillo, Martínez Salgado llegó a las cinco de la tarde en la patrulla número 009 de la Policía Judicial y se retiró a las cinco de la mañana siguiente. PUBLICIDADSegún confesó el propio Martínez Salgado cuando fue detenido, estaba con Amado Carrillo en su casa.La presencia de los capos tuvo consecuencias directas para la población. Los aproximadamente 300 sicarios que formaban parte de su seguridad “completaban sus ingresos” realizando secuestros, según documentó Fernández Menéndez. Eso explicaba el incremento notable de plagios en la región y la modalidad exprés que adoptaron para cobrar rescate en los días libres de sus otras ocupaciones.PUBLICIDADDaniel Arizmendi también operó en Morelos. Foto:
Cómo Morelos se volvió un “paraíso” del narco: de los capos de los 90 a los alcaldes presos en 2026
Las detenciones del 20 de mayo revelaron el nuevo modelo del narco en Morelos: ya no solo compra protección, también impulsa candidatos, infiltra ayuntamientos y controla municipios completos













