El nombre de la segunda luna llena de mayo puede llevar a pensar que la Luna cambiará de color, pero no será así. No se verá azul ni presentará un aspecto diferente al habitual. En realidad, esta denominación no tiene nada que ver con su apariencia, sino con una forma tradicional de nombrar la segunda luna llena que se produce dentro de un mismo mes natural. Lo llamativo, por tanto, no está en cómo se verá, sino en la coincidencia entre el calendario y el ciclo lunar.

El cielo de mayo se despedirá con una coincidencia poco habitual. El día 31 volverá a haber luna llena, después de que el mes comenzara también con un plenilunio el día 1. Este doble encuentro dentro de un mismo mes es lo que se conoce como luna azul, un término bastante popular pero que no siempre se interpreta correctamente.

Este fenómeno ocurre porque las fases de la Luna no encajan exactamente con los meses del calendario. El ciclo lunar dura aproximadamente 29 días y medio, mientras que algunos meses, como mayo, tienen 31 días. Cuando una luna llena cae justo al inicio de uno de estos meses más largos, hay tiempo suficiente para que se produzca otra antes de que termine. Eso es lo que sucederá en esta ocasión: tras la llamada Luna de Flores del día 1, el calendario volverá a marcar luna llena el día 31.