Millones de personas en distintas regiones de Estados Unidos enfrentarán este miércoles 27 de mayo un panorama meteorológico complejo. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. (NWS, por sus siglas en inglés) se esperan lluvias intensas, tormentas eléctricas severas, inundaciones repentinas e incluso nevadas en elevaciones altas del oeste. El NWS informó que una masa de aire cálida, húmeda e inestable favorecerá este miércoles el desarrollo de numerosas lluvias y tormentas eléctricas sobre gran parte del sur del país norteamericano. Satélite De La NOAA HoyLas zonas con mayor preocupación estarán ubicadas entre el este de Texas, el sur de Mississippi y el extremo sudoeste de Alabama, donde persistirá el riesgo de inundaciones repentinas.Según el organismo, los suelos ya se encuentran saturados por las precipitaciones registradas en jornadas anteriores, una situación que aumentará las probabilidades de anegamientos rápidos, especialmente en áreas bajas, caminos con drenaje deficiente y centros urbanos.Más al norte, otro frente casi estacionario se convertirá durante la tarde en el foco principal de precipitaciones intensas sobre sectores del valle de Ohio y los Apalaches centrales. Más de 20 millones de estadounidenses se encuentran en zonas de riesgo por el avance de un flujo de humedad tropical proveniente del Golfo de México y el AtlánticoNWSEn el valle de Ohio, el escenario será aún más delicado. Permanecerán activas alertas de inundación para ciudades como Columbus, Cincinnati y Charleston, en Virginia Occidental. Allí, una zona de baja presión y un frente cálido avanzarán lentamente, lo que favorecerá lluvias persistentes durante varias horas.FOX Weather anticipó acumulados localizados de entre una y dos pulgadas (2,5 y cinco centímetros) de lluvia o incluso superiores antes de que un sistema de alta presión empuje las precipitaciones fuera de la región.El Centro de Predicción de Tormentas (SPC, por sus siglas en inglés) indicó que existirá un riesgo moderado de tormentas severas sobre partes del Mid-Atlantic y el valle de Ohio. Entre las ciudades incluidas dentro del área de mayor vigilancia aparecerán Washington D.C., Richmond y Norfolk, en Virginia.El organismo explicó que un sistema de baja presión avanzará desde la región de los Grandes Lagos hacia el sudeste, mientras un frente frío descenderá sobre el valle de Ohio. Al sur de ese frente se desarrollará una atmósfera favorable para tormentas organizadas durante la tarde.El Centro de Predicción de Tormentas activó una vigilancia especial para el área de Washington D.C., Richmond y Norfolk ante la llegada de un frente fríoSPCSegún el SPC, las tormentas podrían evolucionar en líneas cortas capaces de producir ráfagas de viento destructivas y caída de granizo. El principal peligro serán los vientos severos, aunque algunas células más intensas también podrían generar precipitaciones torrenciales.Las condiciones atmosféricas permitirán que la actividad tormentosa se desplace hacia el este y sudeste a lo largo del día. Además, el organismo señaló que el aumento del calentamiento diurno favorecerá una mayor intensidad de las tormentas durante las horas de la tarde y las primeras horas de la noche.El oeste de Estados Unidos continuará bajo la influencia de un amplio sistema de baja presión ubicado sobre California y la Gran Cuenca. El NWS explicó que este fenómeno mantendrá condiciones inestables durante gran parte de la semana sobre California, Nevada, Utah, Arizona y sectores del Pacífico Noroeste. El aumento de humedad favorecerá lluvias frecuentes y tormentas eléctricas en distintas áreas.Además, el organismo pronosticó nevadas en las elevaciones más altas de la Sierra Nevada. Aunque no se detallaron acumulaciones específicas, sí se advirtió que las temperaturas permanecerán entre 10 y 20°F por debajo de lo habitual en varios estados del oeste.
Se prevén lluvias y tormentas que podrían provocar inundaciones repentinas: el mapa con las alertas en EE.UU.
En el este de Texas, Mississippi y Alabama persiste la alerta por anegamientos debido a que la tierra ya no puede absorber agua tras los temporales previos













