Noticia Exclusivo suscriptores El primer trimestre dejó un panorama corporativo mixto. Analistas advierten que entorno macroeconómico y regulatorio marcará el desempeño del año.Imagen ilustrativa de cuatro de las 10 empresas más grandes de Colombia Foto: Archivo El TiempoPERIODISTA ECONÓMICO27.05.2026 04:29 Actualizado: 27.05.2026 04:29
El inicio de 2026 no fue igual para todo el tejido empresarial colombiano, dejó más bien un sabor agridulce, en términos generales. Aunque varias compañías mostraron resiliencia operativa y crecimiento en ingresos, buena parte de las utilidades terminó golpeada por factores extraordinarios como el impuesto al patrimonio, la apreciación del peso colombiano, el elevado costo financiero y un entorno monetario todavía restrictivo.“impactos económicos y tributarios presionan las utilidades, a pesar del crecimiento resiliente”, resumieron los analistas de la comisionista Acciones & Valores, luego de 'chequear' los balances de un grupo de cerca de 15 grandes corporaciones del primer trimestre del año. LEA TAMBIÉN En efecto, ese inicio de año mostró cómo el entorno macroeconómico terminó pesando más sobre los balances que el desempeño puramente operativo. Mientras sectores como minería, retail (comercio) y seguros lograron sostener o expandir márgenes, utilities (servicios), energía y buena parte del sistema financiero enfrentaron mayores presiones sobre rentabilidad y caja.La comisionista destacó, por ejemplo, que “las condiciones hidrológicas y la escasez de gas natural presionaron los resultados de Grupo Energía de Bogotá (GEB), ISA y Celsia, al tiempo que el ciclo monetario generó mayores provisiones de cartera para los grupos Cibest, Davivienda y Aval”.Carga impositivaEl panorama que revelaron los balances de las grandes compañías fue mixto: mientras el impuesto al patrimonio, la revaluación del peso y las tasas elevadas golpearon las utilidades de varios grupos empresariales y financieros, compañías ligadas al oro, al consumo y a estrategias de eficiencia operativa lograron defender márgenes y mostrar recuperación. Así las cosas, lo que resta de 2026 no será muy distinto, según Acciones & Valores, que advierte que el entorno macroeconómico y regulatorio seguirá marcando el desempeño del año.En el caso de GEB, la utilidad neta controlada se contrajo 44 por ciento, hasta 533.000 millones de pesos, presionada por mayores provisiones asociadas a Air-e, menores ingresos por participación patrimonial y el reconocimiento del impuesto al patrimonio. ISA tampoco escapó a ese entorno. La compañía registró una utilidad neta de 558.000 millones de pesos, 20 por ciento inferior a la de un año atrás, golpeada por mayores gastos financieros, menor crecimiento indexado de contratos y el efecto tributario extraordinario. En servicios y energía, además del impacto tributario, hubo un factor macroeconómico que atravesó prácticamente todos los resultados: las fuertes lluvias registradas durante el trimestre.Ese factor en paticular, redujo de manera importante los precios de la energía en bolsa y golpeó los ingresos de generación eléctrica. Celsia fue una de las compañías más afectadas. Sus ingresos consolidados cayeron 12,4 por ciento, hasta 1,27 billones de pesos, mientras la utilidad neta se desplomó 46 por ciento, llegando a 58.393 millones.La comisionista explicó que la caída estuvo asociada a “un contexto de alta hidrología, que obligó a tomar medidas de regulación de caudal en hidroeléctricas y ocasionó menores precios de energía en bolsa”.Grupo Argos terminó reflejando parte de ese impacto vía Celsia. El holding registró ingresos consolidados por 2,69 billones de pesos, una caída de 7 por ciento, mientras la utilidad neta controladora disminuyó 23 por ciento, hasta 87.000 millones.No obstante, el holding logró amortiguar parte de la presión gracias al desempeño de Cementos Argos, Odinsa y Pactia. Cementos Argos, por ejemplo, mantuvo resiliencia operacional pese a la desaceleración constructora y eventos no recurrentes en el Caribe. La compañía reportó ingresos por 1,22 billones de pesos y Ebitda ajustado de 271.000 millones, con un margen de 22,2 por ciento.Según la firma comisionista, el mercado colombiano mostró señales de recuperación en autoconstrucción y canal minorista, aunque las exportaciones hacia Estados Unidos continuaron débiles por el menor dinamismo del sector constructor en ese país. LEA TAMBIÉN Mayor resilienciaOtro de los focos de presión estuvo en las compañías ligadas a gas e infraestructura energética. Promigas reportó ingresos consolidados por 1,72 billones de pesos, con una caída anual de 3 por ciento, mientras la utilidad neta disminuyó 19 por ciento, hasta 241.000 millones.La menor actividad térmica, la reducción de volúmenes transportados y la presión financiera limitaron la rentabilidad de la compañía, aunque Acciones & Valores destacó que el negocio principal mostró resiliencia y estabilidad operativa.En petróleo, Ecopetrol logró sostener parte de sus ingresos gracias a un mejor precio internacional del crudo, pero no escapó a las presiones de caja, impuestos y menores niveles de producción. La petrolera registró un Ebitda de 13,5 billones de pesos y una utilidad neta de 2,9 billones, con una producción de 725.000 barriles equivalentes por día, inferior a la del año anterior.Para la comisionista el aumento en el precio del petróleo ayudó a amortiguar parcialmente el impacto negativo de la revaluación del peso, aunque los mayores impuestos y costos financieros terminaron deteriorando la utilidad neta.La estrategia de Ecopetrol no busca la sustitución de fuentes energéticas sino la adición de nuevas. Foto:Cortesía.Algunos ganadoresEn contraste con servicios y energía, el trimestre mostró algunos claros ganadores. El caso más evidente fue Mineros. Impulsada por el rally internacional del oro, la compañía reportó ingresos por 291,8 millones de dólares, un crecimiento anual de 82 por viento y la utilidad neta se disparó 131 por ciento, hasta 87,7 millones.“El precio internacional del oro registró un incremento anual del 56,1 por ciento, lo que explica un crecimiento de ingresos de 65 por ciento para la compañía”, precisó la comisionista.La producción también avanzó, alcanzando 60.785 onzas equivalentes, impulsada por eficiencias operativas en Nicaragua y mejoras en recuperación metalúrgica. LEA TAMBIÉN Grupo Éxito también mostró uno de los balances más sólidos del trimestre. La compañía logró expandir márgenes, mejorar generación de caja y reducir deuda en medio de un entorno regional complejo. Sus ingresos consolidados llegaron a 5,5 billones de pesos, mientras el Ebitda recurrente creció 16,5 por ciento anual excluyendo efecto cambiario.La firma destacó que la expansión estuvo soportada por eficiencia logística, reducción de mermas y mejor desempeño de categorías de no alimentos y entretenimiento en Colombia.PEI también consiguió defender sus resultados. El vehículo inmobiliario reportó ingresos por 220.102 millones de pesos, con crecimiento de 6,9 por ciento, apoyado en incrementos de cánones por encima del IPC y una tasa de ocupación de 93,2 por ciento.La compañía logró expandir márgenes, mejorar generación de caja y reducir deuda. Foto:iStock / ÉxitoBanca, estableEn el sector financiero, aunque persistieron presiones por provisiones y fondeo, hubo señales de estabilización.Grupo Cibest reportó una recuperación frente al trimestre previo, alcanzando utilidades por 1,46 billones de pesos y un ROE anualizado de 14,9 por ciento.La entidad logró beneficiarse de mayores rendimientos de cartera y expansión del margen financiero en un entorno de tasas elevadas, aunque continuó aumentando provisiones ante un panorama macroeconómico todavía exigente.El banco llega más preparado a este nuevo ciclo tras la integración regional con Scotiabank. Foto:Archivo particularDavivienda Group, por su parte, obtuvo utilidades por 305.000 millones de pesos, afectadas por mayores provisiones, costos de integración y el impuesto al patrimonio cercano a 280.000 millones.Pese a ello, Acciones & Valores considera que el banco llega mejor preparado a este nuevo ciclo monetario tras la integración regional con Scotiabank y una mejora en el costo de riesgo observada en 2025.De cara al resto de 2026, el panorama seguirá condicionado por variables externas. Acciones & Valores advirtió que persiste “alta incertidumbre sobre el ciclo electoral en Colombia, con implicaciones sobre la regulación económica, los incentivos a la inversión, los estímulos a la infraestructura y la política tributaria”. LEA TAMBIÉN Por ahora, el primer trimestre dejó una conclusión clara: las compañías que lograron blindarse con eficiencia operativa, diversificación regional o exposición favorable a commodities pudieron defender resultados. Las más sensibles a tasas, regulación, impuestos o volatilidad energética enfrentaron un arranque de año considerablemente más desafiante, señalan desde la comisionista. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















