Ciudad de Panamá (EFE).- El Canal de Panamá, por el que pasa entre el 3 % y el 6 % del comercio internacional, ya toma medidas ante la amenaza este año de un fenómeno El Niño potente, asociado a sequías que pueden afectar de forma grave las fuentes hídricas de este paso navegable, el único de agua dulce en el mundo.

«Estamos tomando medidas de ahorro de agua desde ya», ha asegurado este martes la administradora designada del Canal, Ilya Espino de Marotta, en relación con la sequía, que ya obligó entre el 2023 y 2024 a reducir los tránsitos por la vía debido al déficit de agua en los dos lagos artificiales que lo alimentan: Gatún (1913) y Alhajuela (1935).

La Administración del Canal de Panamá ha dicho que las medidas preventivas de ahorro incluyen esclusajes simultáneos, o que dos embarcaciones pequeñas transiten al mismo tiempo por una misma esclusa, o el uso de las tinas de ahorro de agua en las esclusas neopanamax -la ampliación operativa desde 2016- en los cambios de dirección de buques, entre otras.

En condiciones óptimas, el promedio de cruce diario por el Canal que une el Atlántico y el Pacífico es de entre 35 y 36 buques, pero la sequía estacional de 2023, más prolongada de lo habitual y potenciada por el fenómeno de El Niño, obligó a reducir de forma paulatina esta cifra, que se situó en 22 en noviembre de ese año, sin llegar nunca al peor escenario previsto: 18 tránsitos por día en febrero de 2024.