San José (EFE).- Entre llamados a la modernización y señalamientos de intereses privatizadores, el Congreso de Costa Rica aprobó este martes en la primera de dos votaciones necesarias, un proyecto de ley que pretende reformar el modelo eléctrico que históricamente ha sido administrado por el Estado bajo el concepto de solidaridad y universalidad.

En una votación de 27 a favor y 24 en contra y seis ausencias, el proyecto quedó aprobado en primer debate, pero se prevé poco probable que sea ratificado en la segunda votación, ya que para ese trámite se requerirá una mayoría calificada de dos terceras partes del Congreso (38 votos de los 57 diputados).

El proyecto de ley, apoyado por el Gobierno y las cámaras empresariales del país, crea una nueva institución llamada Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (ECOSEN) que administraría el mercado y planificaría el sector, una función que en la actualidad se encuentra a cargo del estatal Instituto Costarricense de Electricidad (ICE); además crea un mercado de energía mayorista y amplía la participación privada.

En la actualidad, el sistema eléctrico público de Costa Rica, con el ICE como principal generador y operador, tiene una cobertura del 99,5 % y su matriz energética está basada en energías limpias en más de un 95 %.